Las capas de la cebolla

Me preguntó si soñaba y me dio mucha vergüenza decirle que sí. No era una cita ni un desconocido. Era mi psicóloga que, por algún motivo, me puso incómoda con la pregunta. De hecho, al instante se me vino a la mente el recuerdo del sueño de la noche anterior.

Todo transcurría en una serie de islas que se conectaban a nado o en bote, no tan cerca pero tampoco muy lejos. Cada isla tenía entradas con portones gigantes, super protegidos, pero los habitantes de cada una de ellas convivían pacíficamente. El sueño, ambientado en este contexto, era acerca de un virus de tipo película épica de Hollywood. Algo relacionado con las mujeres, específicamente, que nos ponía en peligro pero al mismo tiempo no nos afectaba. El virus solo tenía efecto en los hombres. Las mujeres éramos quienes teníamos que encontrar la solución. Específicamente un grupo chico, conformado por mi y algunas amigas.

Recuerdo nadar de isla a isla para escapar del virus, mientras tratábamos de descifrar cómo detener el virus. No sé cuánto duró el sueño, pero en mi mente todo sucedió en un día. Finalmente, logramos descifrar cuál era el antídoto para el virus: la cebolla morada.

Capaz por eso me dio vergüenza contarle a mi psicóloga qué había soñado.


Comentarios

NN ha dicho que…
Recién es el medio día y puedo decir que es un dia de mierda. Leerte me saco una sonrisa.
Gracias.
NN
Pau Go ha dicho que…
Gracias 😊 Vos a mi también con tu comentario!
Marisol Lunghi ha dicho que…
Me encanta leerte Pau, siempre es un placer encontrarme con novedades en tu blog. Sigo esperando que algún día publiques un libro con todos tus post.

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