viernes, 17 de mayo de 2013

Lloren, chicos, lloren

De grande uno llora menos. No porque tenga menos motivos para llorar sino porque no está tan aceptado llorar.

Yo lloro mucho. Lloro cuando algo me emociona, lloro cuando algo me entristece. Lloro. A veces lloro sin motivo aparente, y a veces cuando se supone o justifica el llanto, no lloro.

De chiquita siempre me decían que no llorara porque la gente que llora se pone vieja más rápido, y, por ende, más fea. Yo lloraba igual.

Hoy lloro cuando veo una película, cuando alguno de mis sobrinos me dice algo que me toca de alguna forma, cuando pienso en cómo sería mi vida si mi bebé estuviera acá.

A veces lloro a escondidas y a veces miro Grey's Anatomy para tener una excusa externa para llorar. A veces no lloro para no tener que explicar por qué.

Creo que nunca lloré de felicidad, salvo que llorar de felicidad sea como cuando te reís tanto que los ojos empiezan a mojarse. O que emocionarse sea, de alguna forma, llorar de felicidad.

Y vos, cuándo fue la última vez que lloraste?

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