lunes, 29 de abril de 2013

Facebook es un mal amigo

Si yo viviera cada día como si fuera el último, tal como tanta gente aconseja en Facebook (entre otros tantos medios), no duraría ni dos semanas.

Primero que nada, no planificaría nada. Ni viajes, ni trabajo, ni encuentros con amigos o familia. No perdería tiempo en bañarme, si total me muero mañana. No me haría drama por la comida, ni me cuidaría en las relaciones sexuales porque ¿para qué? No perdería tiempo en moverme de un lado al otro de la ciudad, ni en hablar por teléfono.

Si hoy fuera el último día, no vendría a trabajar y eventualmente me echarían, y me quedaría sin plata, sin casa y posiblemente sin marido porque G. ya me dijo que nunca me va a mantener.

Si viviera hoy como si fuera el último día, no me callaría nada y, por ende, lastimaría a mucha gente a la que no le digo algunas cosas por no lastimarla.

Si viviera como si fuera el último día, todos los días, estaría agotada, física, mental y emocionalmente. Trataría de vivir tanto en tan poco tiempo que me volvería loca, y sería alienada por la sociedad.

Entonces, dejen de joder con vivir como si fuera el último día. Hoy no es tu último día, y si lo fuera, no querés saberlo, porque no podrías ni hacer todas las cosas que querés hacer ni dejar de hacer lo que no querés hacer.

¿O acaso vas a dejar de cagar porque es una pérdida de tiempo y es tu último día de vida?

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