lunes, 13 de febrero de 2012

5 años es suficiente

A partir de ahora, no voy a publicar más acá y en un tiempito lo voy a poner privado al blog. Si quieren seguirme, pueden hacerlo por Twitter: twitter.com/nsysv.

Besos y gracias

martes, 7 de febrero de 2012

Delete

Dice la psicología que las personas contamos con mecanismos de defensa ante determinados hechos o situaciones que nos protegen del trauma que puedan haber generado los mismos. Existen varios mecanismos pero creo que tengo un PhD en represión.La represión consiste básicamente en anular del consciente recuerdos, sentimientos, ideas o deseos. Todo queda guardado en un nivel inconsciente.


Me pasa en particular con recuerdos de épocas determinadas de mi vida. Sólo recuerdo pedazos de mi adolescencia. No tengo grandes memorias de algunas relaciones amorosas. Me resulta imposible recordar algunas personas que fueron, en su momento, parte fundamental de mi vida. Y sin embargo, y a pesar de que recuerdo "algo" de la relación, no podría hablar más de 5 minutos sobre éstas.

Recuerdo, por ejemplo, una fiesta de quince, un novio musculoso que se bañaba en crema Hinds, y mi vestido azul, por encima de la rodilla. Lo recuerdo sentado sobre mis piernas, y mis piernas sin medias finas porque ya no se usaban más, y su nuca. Recuerdo su nuca en particular.

Recuerdo una noche de verano, un domingo, en la puerta de la iglesia, varias amigas y amigos, y él y yo, otro él, al que conocía esa noche y me acuerdo de jugar a las corriditas, al rededor de la estatua de un santo, una mezcla de niños y adolescentes.

Recuerdo una monja, gritándome "sos una inadaptada social", en mi primer colegio en Buenos Aires, pero no recuerdo ninguna otra situación con ella. Recuerdo dos clases de ese primer colegio, dos clases puntuales, y nada más. Salvo el primer día que entré al edificio y mis primas me estaban esperando. Y nada más. Es todo negro.

Y así me pasa con la vida, desde que tengo memoria. No sé si voy reprimiendo los recuerdos, si vos eliminando mis memorias, incluso algunas felices, simplemente para "dar lugar" a otras nuevas o porque el dolor de la felicidad inconsciente es demasiado grande.