martes, 31 de mayo de 2011

Roma

Ayer dejamos Londres y después de un largo camino, llegamos a Roma. No me preocupaba demasiado el recorrido porque todos los caminos conducen a Roma (cuac).

Hoy hicimos casi todo lo que hay que hacer en Roma. Caminamos mucho, conocimos casi todos los puntos turísticos por fuera y tomamos helado. Es una ciudad increíble y creo que no puedo todavía asimilar la magnitud del lugar que estoy pisando.

Sólo puedo pensar en cómo hicieron para construir estos monstruos hace miles y miles de años. Cada piedra, cada adoquín, cada mármol que miro, piso, toco, tiene años de historia.

Mañana conoceremos Trastevere y la Ciudad del Vaticano. Dicen que son de lo mejor de Roma.

Mis pies, por su lado, siguen sufriendo pero saben que no queda otra y que hay que aprovechar :)

Voy terminando porque en el hostel nos dan pasta gratis y cuando todo es en euros, un plato de fideos gratis se disfruta como el mejor banquete del mundo.

(Hoy nos cobraron 3,5 euros una coca. 3,5!!!)

martes, 24 de mayo de 2011

MAD - LON - OXON

Yo que tenía la intención de escribir todos los días, acá estoy 3 días después recién teniendo tiempo para hacerlo.

El domingo fue otro día de caminata total. Madrid es un sueño y si tuviera que elegir alguna ciudad para vivir que no fuera Bs.As., estaría en mi TOP5 sin dudas. Cada vez que voy lo confirmo.

El lunes comenzó la larga travesía, saliendo del hotel a las 8 de la mañana para llegar al aeropuerto, hacer check in, despachar valijas y controlar el peso como para saber cuánto más puedo comprar (:P), pasar por controles de seguridad (cada vez más incómodos e invasivos) y hacer migraciones. Tres horas después, ponele, salía del aeropuerto de Londres y esperaba el bondi que me trae a Oxford. 2 horas más de viaje y un conductor que se burla de la tecnología mientras nos dice que si tenemos un aparato electrónico del estilo Ipod, Iphone, Ipad, EPud, ATag o cualquiera sea el IWhat que lo usemos, por favor, sin disturbar al resto.

Como siempre, mi inglés se siente una hormiga ante la primera impresión y tengo que escuchar con MUCHA atención y ejercitar mi fluidez, que no tiene grandes inconvenientes en mis clases semanales en Buenos Aires, para hacerme entender.

El hotel al que me mandaron queda en la ruta, en el medio de la nada. Ayer comí, solita yo, entre camioneros y hombres de la construcción. Hoy ya llegaron todos mis compañeros de laburo del resto del mundo así que compartimos una cena más que agradable en Oxford.

Este es mi reporte al día de la fecha. La fresca que hace acá no se dan una idea, aunque aparentemente esto sería "nice weather" porque las minas andan de pechito abierto y mangas cortas como si estuviéramos en pleno verano. Yo digo que está fresco pa' corpiño calado.

Les dejo una fotito que saqué con el celular. Las copadas de la cámara tendrán que esperar a mi regreso a Buenos Aires.


sábado, 21 de mayo de 2011

Madrid - Día 1

Después de horas de vuelo y una escala de 2 horas en San Pablo, finalmente llegamos a Madrid. Dos valijas a cuestas, nos subimos al metro (acá se llama así, no le dicen subte) y luego de 2 combinaciones, llegamos a la Gran Vía y empezamos la caminata hasta el hotel. Llegué agotada y ni siquiera había empezado mi actividad de turista!

Madrid está revolucionada. De por sí es una ciudad que tiene mucha vida de día y de noche y ahora más que nunca. La gente en la calle se alza en protesta y parece como un 2001 más adelantado, más civilizado, más organizado. Mañana hay elecciones y no se sabe qué va a pasar. Por lo pronto, la policía controla toda la ciudad y, siendo turista, uno puede caminar tranquilo más allá de la "revolución".

Pasando a lo más frívolo, no saben lo linda que es la ropa acá. Te querés comprar todo y es tan barato que vale la pena realmente. El tema es tener euros para hacerlo!

Hoy anduvimos por la Gran Vía, la Puerta de Alcalá, el Parque del Retiro y el barrio de los Recoletos. Después bajamos por la Calle de Alcalá hasta Sol, donde se nos acabó porque la cantidad de gente hacía imposible avanzar. Ya saben que yo soy medio claustrofóbica por lo que no pude meterme demasiado pero, al menos desde una cuadra, pude ver de qué se trataba esta movida.

Ya hicimos amigos (?) y, entre todos ellos, la mejor de todas las personas que conocimos es la de la foto que acompaña este post:



Este blog se convirtió, por lo menos por estos días, en un blog de viajes. Mañana, si tengo fuerzas, tiempo y conexión, les cuento más!

miércoles, 18 de mayo de 2011

El sueño de la empresa propia

¿A vos no te pasa que al menos una vez al día pensás que deberías tener tu propia empresa y ser tu propio jefe y manejar tus propios horarios y ser feliz?

A mi sí. Después pienso en mi sueldo seguro una vez al mes, en mis vacaciones anuales pagas, en mi aguinaldo dos veces al año y digo "bueno... no está tan mal".

¡Granbretá granbretá nos vamo' a granbretá!

lunes, 16 de mayo de 2011

Dicen que soy aburrida

No puedo explicarles la cantidad de post que empecé y dejé a medio camino. Nada parece, suena, interesante. Todo se queda tibio, a mitad de camino. Será que yo estoy en una época tibia de mi vida, en la que pocas cosas me emocionan o me alteran, para bien o para mal, el ánimo.

Puedo contarles de mi vida. Puedo contarles que estoy a cuatro días de subirme al avión, por ejemplo. Puedo contarles que sí, que G. volvió, hace meses ya (para las que preguntaban por ahí). Puedo contarles que estoy con proyectos personales y con ganas de estudiar fotografía, de la posta. Puedo contarles que sigo yendo a la psicóloga y que me revuelve las ideas cada 45' que paso ahí sentada. Puedo contarles que voy a ser tía de nuevo, aunque creo que ya se los conté.

Estoy vieja. Me olvido de las cosas que ya conté. Dentro de poco voy a empezar a contarles que me llamo Pau, por si no nos conocemos.
Estoy aburrida. Estoy cansada. Estoy necesitando que algo revolucione las cosas. Estoy escribiendo un post pésimo en un lunes pésimo. Estoy al borde de quedarme dormida y necesito seguir tipeando para que al menos eso me mantenga despierta.

Me duelen los ovarios, me ataca la depresión de Andrés del ovario triste. No me pidan que cabecee porque me largo a llorar.

viernes, 13 de mayo de 2011

Adolece, que no es poco

Hace unos días estaba aburrida, sin nada que hacer y un cacho depresiva entonces decidí que era un buen momento para ver una película de esas que son bien pavas, que te hacen llorar y reír y que cuando terminan casi casi que ni te acordás de qué se trataba pero por hora y media, al menos, no pensaste en nada más.

Dado que no se me ocurría qué ver y, como siempre pasa, todas las películas que tenía en mi disco rígido me parecían poco atractivas y aburridas, decidí solicitar ayuda. Tengo que aclarar que vi más de 500 comedias románticas en mi vida por lo que es muy probable que cualquiera que me recomienden ya haya pasado por mis ojos, ingresado a mi cerebro y abandonado el consciente por lo que queda de mi existencia (los reto a tirarme títulos de comedias románticas en los comentarios y van a ver que me vi casi todas). Sin embargo, decidí atreverme y pedí ayuda por Twitter. "Alguien me recomienda alguna película ideal para un domingo a la tarde?" o algo así decía mi twitt.

Empezaron a llegar menciones pero casi todas eras respondidas con "ya la vi", "yala", etc.

Decidí, entonces, explorar Cuevana y fui a dar con Waiting for ever. Anuncié, claro, porque no da pedir ayuda y después no contar cómo se resolvió la situación, que iba a ver esta comedia romántica y me avisaron, casi a gritos, que no, que no la vea, que era pésima, que no valía un segundo de mi tiempo. Yo, rebelde sin causa, la miré igual. La miré aunque cada minuto de ella, desde que comenzó hasta que terminó, me pareció de un nivel tan bajo y tan malo que me odié a mi misma por haberle dado play y por estar viéndola, aún cuando me habían avisado, aún cuando todo indicaba que iba a ser pésima. Y no hablo de pésima al nivel de comediarománticapavaadolescente. Hablo de un pésima que establece nuevos niveles de pésimos.

Ahora, explicame, ¿por qué mierda tengo que comportarme como una adolescente rebeldona que no acepta opiniones ajenas y que no reconoce que a veces hay que escuchar los consejos que te da la gente?

Al cabo que mi castigo por ser tan rebelde sin causa lo pagué completito y en la misma acción de ver la película por la que me estaba rebelando.

Estúpida yo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Cita - autopista

Yo creo que las citas deberían ser como autopistas. Básicamente, me las imagino como tramos de tiempo compartido, con opciones de bajadas cada tanto. El destino final puede variar, dependiendo de cuándo queremos bajarnos. Algunas te llevan hasta la ruta y otras te dejan en Marquez, ponele.

Entonces, imaginate una cita-autopista Buenos Aires-Escobar. Te subís y el primer tramo es ir a tomar algo. Si cuando terminás el tramo, te querés bajar, agarrás salida Vicente Lopez. Pero capaz la cita viene bien y te divierte seguirla, entonces seguís un tramo más y te vas a comer, pero claro, ese tramo no se corta hasta que no llegues a la próxima parada, o sea, hasta que no termines de comer. Después podés bajarte, con la excusa de un "mañana me tengo que levantar temprano" y agarrás la salida a Tigre. O no, querés más, entonces seguís. Y así, hasta llegar a destino.

También la denomino cita modular. Pensala como diferentes módulos intercambiables y modificables, y vas avanzando paso a paso hasta que ya no querés más módulos o hasta que se te acabó la noche o hasta que te acabaste vos y él.

¿No es genial?

La próxima vez que estés en una cita y estés terminando un tramo, preguntale: "¿Seguimos hasta Escobar o nos bajamos acá?"

lunes, 9 de mayo de 2011

Pequeños milagros

Quiero contarles algo que me pasó. Me emocionó mucho y realmente quiero compartirlo con ustedes porque no es algo que se viva todos los días, al menos no en mi caso.

¿Viste que dicen que hay cosas imposibles? Bueno, yo creía que era así, pero el sábado sucedió algo que me hizo replantearme esta creencia.

Eran las seis de la tarde, ponele (ponele porque los sábados uno no lleva bien la cuenta de qué hora es, a diferencia del domingo que vas viendo cómo se consumen una a una las horas del día, cada vez más cerca del horario maldito: las 7 de la tarde. Las 7 de la tarde del domingo son el equivalente en tiempo a 3 horas en el dentista con dos tornos en la boca y tres luces de esas luces de mierda que usan los dentistas apuntándote a los ojos). Eran las seis de la tarde, decía, y hacia una hora más o menos había puesto el lavarropas. Ya había pasado la media hora que dura el lavado (consejo de abuela: usen el lavado rápido normalmente, alcanza y sobra; sólo es necesario el programa largo cuando la ropa está muuuy sucia) y sabía que en algún momento iba a tener que abandonar la comodidad de mi futón y mi laptop para ir a colgar la ropa.

Me pareció en algún momento ver pasar a G. hacia el lado de la cocina pero, cosa rara, no había notado que regresara. Sin embargo, el depto estaba silencioso. No se escuchaban ruidos desde ninguna parte, ni desde el cuarto ni desde la cocina/lavadero. Empecé a sospechar que algo raro pasaba cuando sentí ese ruido característico que hacen los tenders cuando chocan contra algo. Pero... no, era imposible. No podía ser.

Esperé un rato más, empezando a preocuparme por la ausencia de ruidos. Cada tanto algún eco lejano, cada tanto. Finalmente, intrigada, decidí levantarme y caminé lentamente, casi como quien está en misión de espionaje, para ver si mis sospechas se verificaban en la realidad.

No puedo expresarles con palabras la emoción que sentí en ese momento. Sé que son cosas que no pasan seguido y que no debo acostumbrarme a los pequeños milagros. Pero... qué puedo decirles? Fue una mezcla de orgullo con felicidad. Una especie de "no puedo creerlo" mezclado con "ay... voy a llorar".

G., desde un banquito, intentaba (y lo lograba, a su manera) colgar la ropa que yo había puesto a lavar un par de horas antes.

sábado, 7 de mayo de 2011

Conchudita

Es fácil y claro: yo no tengo ningún problema si vos entraste acá, leíste algo que te gustó y decidiste copiarlo, textualmente, y reproducirlo en tu blog. Está todo bien, en serio. Pero:

1- Poné la fuente, mamita
2- No me cambies las palabras, ni modifiques nombres para "hacerlo tuyo" o para adecuarlo a tu país, cultura, etc.
3- No pienses que no voy a enterarme ni darme cuenta de que lo hiciste porque, afortunadamente, vivimos en una era en la que la ¿tecnología? nos permite detectar fácil y rápidamente cuando alguien reproduce contenido NUESTRO como si fuera propio
4- Si tu blog está armado en un 90% de cosas que copiaste de acá, me parece que no tiene mucho sentido que tengas blog y lo digo con toda la buena onda del mundo

jueves, 5 de mayo de 2011

División de bienes

Este tema ya fue tratado previamente en este lugar pero:
1- Como dice Mirtha (con th), el público se renueva
2- Tengo nuevas ideas y dudas

Yo soy de los que piensan que cuando uno vive con alguien, casados o no casados, los sueldos son de ambos y van a fondo común. De ese fondo común, se pagan los gastos y se separa para ahorro. El resto, se divide en 2 y cada uno con su restito para hacer lo que quiera.

El otro día, durante el almuerzo laboral, surgió este tema y, siendo 3 los que charlábamos, 2 estaban en contra de mi idea.

Yo creo, sin embargo, que es justo que las dos partes de la pareja (justamente, de par) compartan el mismo nivel de vida. Igualdad para todos.

Mis compañeros, en cambio, se oponían fuertemente a mi idea y argumentaban que cada uno labura lo que labura y no tiene por qué resignar guita a favor del otro que cobra menos.

Ustedes, ¿qué piensan? ¿cómo se organizan en este sentido?

martes, 3 de mayo de 2011

Esto está todo arreglado

Conversaciones con mi sobrino (6):

N. - Pau, que suerte que te mudaste. Este departamento es más grande y es tuyo.
P. - Si, viste? Es más grande. Pero no es mío. Es alquilado, como el otro.
N. - Y por qué no te compras uno tuyo?
P. - Porque no tengo plata.
N. - Estás ahorrando?
P. - Si
N. - Querés que te ayude?

Conversación 2:

N. - Pau, por qué no te casaste todavía?
P. - No sé...
G. - EH! A ese chico le pagaron!