76 días sin él

No se extraña tanto en las grandes cosas sino en las más chicas. Vos sabés. Eso de "¿qué comemos?" y "¿amor, sacás la bolsa de basura?". Se extraña decidir en las mañanas quién se baña primero y, por ende, quién duerme un ratito más. Se extraña la apoyadita en la cama, justo antes de dormir.

Claro que la vida en soledad tiene sus beneficios: puedo vivir perfectamente en un sólo cuarto, siempre que ese cuarto incluya la tele, la laptop y un paquete de cigarrillos. Pasé, además, de dormir a mitad de cama a dormir completamente horizontal. Ya no más diagonales, ahora directamente en horizontal. Esto es posible debido a mis patas cortas, claro. Y eso permite, además, poder dormirme viendo la tele.

El tema es que los días van pasando y lo que parecía que iba a pasar más rápido, en realidad parece no terminar nunca. Falta más de un mes todavía. ¡Más de un mes! ¿Vos sabés lo que es eso?

Mientras tanto, él viaja los findes de semana por Europa y mira tetas ajenas de minitas sin escrúpulos que se cambian en cuartos compartidos en un hostel, sin consecuencias y sin pudor.

Esto es injusto. Muy injusto.

Comentarios

Maca! ha dicho que…
Uh.. tu mente debe viajar hasta donde el este, a diario y montar peliculas inimaginables. Pero bueno, confianza.. volveras a dormir en diagonal pronto!

Un saludo!
Young Desire ha dicho que…
¿Y vos cómo sabés que anda mirando minitas?
No, sra. Yo digo que se duerme abrazando la almohada, e imaginando que esa almohada, sos vos.

Entradas populares