jueves, 24 de febrero de 2011

Muerto San Martín, viva San Martín

Nada que funcione tanto y tan bien cuando estás como estaba yo últimamente, que una película de esas que te extraen hasta la última de las lágrimas.

Vi Hachiko y me lloré todo. Me saqué de encima la mala onda. Descargué hasta que no quedó nada. Terminó la película y estaba feliz.

Mañana empiezo mi mudanza. Ya empecé a embalar todo y no se dan una idea de lo que es mi casa.

Muerto San Martín, viva San Martín.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Todos tenemos derecho

Todos tenemos derecho a un mal día. Todos tenemos derecho a sufrir un día de mierda sin tener que dar explicaciones. Todos deberíamos hacer valer ese derecho que nos adjudica un día choto sin que tengamos que contestar a la estúpida pregunta "pero ¿qué te pasa?".

Todos y cada uno de nosotros tenemos derecho a estar de malhumor, no siempre pero de vez en cuando.

Yo vengo haciendo valer ese derecho hace una semana y días. Algo tiene que cambiar.

martes, 22 de febrero de 2011

No se queje si no se queja

Hace un tiempo decidí pasarme a la TV digital. Digital es un decir, porque en realidad lo único de digital que tiene la señal es una guía online. El tema es que, cuando llamé a Cablevisión para pedir que me mandaran el decodificador, me dijeron "le informamos que por haberse suscripto a la señal digital, tendrá gratis durante tres meses los canales premium". En el momento en que terminó de hablar, le pregunté una y mil veces si eso después tenía que darlo de baja o si automáticamente lo cancelaban terminados los tres meses. "No se preocupe, señora, esto se anula automáticamente, concluidos los tres meses, salvo que usted se comunique con nosotros y nos pida continuar con el servicio".

Grande no fue mi sorpresa cuando, a los tres meses, la factura incluía el pack de servicios premium. En una mezcla de bronca y orgullo por el "lo sabía", llamé y reputié a la gente de Cablevisión. "questoesunabuso! questonosposible!". Me pidieron disculpas y me dieron de baja los canales premium. Claro, ese mes iba a tener que pagar la factura completa pero el próximo mes iban a descontarme lo que había pagado extra.

A los dos días recibí un llamado: Customer care. Querían saber qué había pasado. Les expliqué. Intentaron justificarse. Volví a explicar. Me volvieron a pedir disculpas y me brindaron, a modo de compensación por lo acontecido, un año con una suscripción a precio especial. Esta vez tuve suerte. Me quejé y me dieron bola. Me compensaron por el intento de abuso al consumidor.

Otras tantas veces, no nos quejamos. Dejamos que las cosas pasen. Vemos cómo las empresas se abusan de nosotros y nos sentimos indefensos ante ellas. Yo creo que ya es hora de que esto deje de pasar (ilusa). Y una amiga cree lo mismo. Porque lo sufrió ella, porque lo sufre gente a su alrededor. ¿Y qué mejor lugar para denunciar a una empresa que un blog?

Por eso los invito a No se queje si no se queja. Pasen, vean y opinen. Y, si tienen ganas, manden sus casos. Estoy segura de que no estamos solas.

lunes, 21 de febrero de 2011

Con el tiempo entendés

Con el tiempo, y la experiencia, entendés. Entendés que el tipo que te decía "no te enamores" pero te tiraba su perfume en tu mano antes de irse para que lo recordaras todo el día, quería que te enamores de él. Entendés que el que pensabas que podía ser tuyo, si le demostrabas que vos lo ibas a querer más que ella, que vos ibas a cuidar más de él que ella, nunca fue tuyo ni tampoco tuviste oportunidades reales de ganártelo.

Entendés que el que te jugaba de histérico en realidad jugaba con él mismo y que la histeria es un juego de uno, no de dos. Entendés que en realidad nunca estuviste enamorada de esa persona con la que compartiste tantos años porque, de haberlo estado, no lo habrías dejado una vez al año por cada año que duró la relación.

Entendés que algunas personas no son para vos, más allá de la diversión momentánea y esporádica y que no vale la pena sufrir por esas personas. Entendés que cuando creíste estar enamorada, en realidad estabas caliente, encaprichada y molesta por la negativa. Entendés que el juego de la seducción que te hizo aquel tipo se acabó en el exacto momento en el que abriste tus puertas, literal y metafóricamente.

El tiempo te da eso. Te da darte cuenta de que, por Dios, por la Virgen, por quien sea que me lo pueda asegurar, no querés nunca más volver a estar soltera, porque la parís. Porque no sabés distinguir el amor de la calentura. Porque no soportás el rechazo. Porque la tranquilidad y la felicidad que te dan los brazos conocidos no se ganan de ninguna otra manera.

Claro, con el tiempo entendés que soltera sos una pelotuda. Sos la mina que se enamora a la segunda salida y se obsesiona. Sos la minita que no entiende por qué el otro no quiere pasar las 24 horas del día con vos, como vos querés pasarlas con él. Aunque... si las tuvieras, ¿las querrías? No, claro que no. ¿Por qué? Porque sos una pelotuda. Porque en el fondo lo que estás buscando, cuando estás soltera, no es amor, no es comprensión, no es el hombre de tus sueños. Lo que buscás cuando estás soltera, vos, la que escribe este post, es seguridad. Seguridad que creés encontrar en cualquier parte, que creés que es fácil y por la que pagás con cualquier moneda que se te pida, incluso con tu propia dignidad, con tu amor propio, con tu felicidad. Todo sea por esa seguridad que nos da tener alguien al lado. Alguien a quien puedas quemarle la cabeza y eso esté permitido. Alguien a quien no dudes en llamar porque claro que podés llamar, ¿cómo no voy a poder llamar? Es un derecho adquirido, ¿cierto?

Milan Kundera en El libro de los amores ridículos (el cual recomiendo ampliamente) dice:

"Es posible afirmar que Flajsman actuó con rapidez y bastante presencia de ánimo.
Sin embargo hubo una cosa que no fue capaz de registrar con frialdad. Se pasó todo un
segundo mirando con asombro el cuerpo desnudo de Alzbeta, pero el susto le llenaba
hasta tal punto que no fue capaz de ver a través de aquel velo lo que ahora nosotros,
desde una perspectiva conveniente, podemos saborear plenamente"

76 días sin él

No se extraña tanto en las grandes cosas sino en las más chicas. Vos sabés. Eso de "¿qué comemos?" y "¿amor, sacás la bolsa de basura?". Se extraña decidir en las mañanas quién se baña primero y, por ende, quién duerme un ratito más. Se extraña la apoyadita en la cama, justo antes de dormir.

Claro que la vida en soledad tiene sus beneficios: puedo vivir perfectamente en un sólo cuarto, siempre que ese cuarto incluya la tele, la laptop y un paquete de cigarrillos. Pasé, además, de dormir a mitad de cama a dormir completamente horizontal. Ya no más diagonales, ahora directamente en horizontal. Esto es posible debido a mis patas cortas, claro. Y eso permite, además, poder dormirme viendo la tele.

El tema es que los días van pasando y lo que parecía que iba a pasar más rápido, en realidad parece no terminar nunca. Falta más de un mes todavía. ¡Más de un mes! ¿Vos sabés lo que es eso?

Mientras tanto, él viaja los findes de semana por Europa y mira tetas ajenas de minitas sin escrúpulos que se cambian en cuartos compartidos en un hostel, sin consecuencias y sin pudor.

Esto es injusto. Muy injusto.

jueves, 17 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Actitud perceptiva

Hay gente que da y hay gente que recibe. Digo, no todos están hechos de la misma madera y, por supuesto, la mayoría de la gente es de la segunda categoría: recibir.

Sin embargo, de vez en cuando, te cruzás con gente que sabe escuchar, que sabe darse cuenta, que te presta atención. Y es tan raro eso que te sorprendés, no?

Hoy llegué a la oficina y apenas le dije "hola" a mi profesor de inglés que me preguntó si me pasaba algo y si estaba bien. Perceptivo 100%.

Ayer se cayó la firma del contrato de alquiler del depto nuevo. El contrato que iba a firmar ayer mismo, dos horas después de la hora en que me llamaron. Encontraron una filtración de agua en el piso de abajo y la dueña quiere arreglarlo antes de entregármelo. Esto puede demorar ¿quién sabe cuánto? Yo no. Ella tampoco.

A eso sumale que G. está lejos y que desde el lunes que vengo lagrimeando por cualquier cosa. Resultad = martes completo a llantos.

Si, ya sé, no es la muerte de nadie pero te regalo las cajas embaladas, los trámites empezados, y las ganas, todas las ganas. Te las regalo, ¿sabés? Hacé lo que quieras con eso porque la verdad es que hoy por hoy a mi no me sirve de nada. Y el post de ayer, me lo paso por el borrador, mirá.

Ah, y con esto termino de comprobar que las cosas buenas no hay que contarlas mucho porque algo, decile envidia, decile lo que sea, te lo termina cagando.

El secreto, ley de la atracción y actitud positiva: todos putos.

martes, 15 de febrero de 2011

La felicidad-a-a-a-a

Ayer estuve todo el día con un tema dándome vueltas por la cabeza: la felicidad. Y no hablo del tema musical, sino de la felicidad como un estado de vida.

Pensaba en eso que dicen sobre que hay gente que no quiere ser feliz. Y claro, empecé a pensar: ¿cómo podría alguien no querer ser feliz? ¿por qué la gente tiene miedo a ser feliz?

Yo no soy psicóloga ni mucho menos pero, pensando sobre ésto, llegué una aproximación de respuesta: la gente no quiere ser feliz o, mejor dicho, tiene miedo de ser feliz, porque en la felicidad, en la calma de la felicidad, uno se encuentra con uno mismo tal cual es. Este estado de calma nos permite vernos sin interrupciones, sin problemas externos que nos ocupen la mente. La felicidad es la puerta de entrada a conocernos y aceptarnos como somos, y a la inversa. Y eso, paradójicamente, puede ser muy deprimente, ¿verdad?

Entonces pienso que en aquellos momentos en los que no me permitía ser feliz, muy a lo Ana en Closer, en realidad temía encontrarme conmigo misma, entenderme, enfrentarme a mis verdaderos sentimientos. Era como vivir encerrada en mí misma, mintiéndome constantemente y pensando que no era feliz porque la vida me llevaba por delante, porque los problemas eran demasiados, no porque no fuera capaz de ser honesta conmigo misma.

Creo que la felicidad está en la aceptación de uno mismo y en hacerse cargo de lo que uno es, lo que uno quiere y trabajar para lograrlo. Lo demás viene solo, porque todo se acomoda y siempre tendremos problemas.

lunes, 14 de febrero de 2011

Lapocalipsi

Acabo de ver a una mina en la calle depilándose los bigotes con una pincita. No tengo palabras para empezar a describir cuánto de todo lo que vi está mal. Entiendo que algunas deban pintarse ("maquillarse") en la calle por cuestión de tiempo. Entiendo que alguna que otra se acomode la bombacha mientras camina, tratando de disimular. Pero, chicos, ¿depilarse los bigotes en la vía pública? No, por favor, no. Esto es demasiado.

¿Qué nos espera? Próximamente, cavado profundo en Corrientes y Pueyrredón. Seamos decentes, por favor. Un poco de pudor no viene mal a nadie.

(Y guay del día en que la tira de cola se imponga como una actividad totalmente cool y aceptada en los bares de Palermo).

jueves, 10 de febrero de 2011

Wandâfuru raifu

Dice la película Wandâfuru raifu (Wonderful life) que cuando nos morimos vamos a un especie de intermedio en el que tenemos unos días para elegir un momento de nuestras vidas que luego será recreado y será el único recuerdo que nos llevaremos a la eternidad. No es una elección fácil. Sólo un recuerdo podemos llevarnos y todo lo demás será olvidado.

Soy de esos positivos eternos que piensan que lo mejor siempre está por venir y que todo tiempo pasado es peor. Sin embargo, la muerte nos espera a todos a la vuelta de la esquina y, aunque podamos esquivarla más o menos años, la cita está fijada. Nadie escapa.

Entonces, pienso ¿qué momento elegiría hoy por hoy? Porque, y acá está la cosa, si no elegimos nos quedamos en una especie de limbo, atrapados por nuestra propia indecisión. Y ¿quién quiere vivir en el limbo?

No digo que no tenga recuerdos espectaculares pero no podría elegir ninguno en especial. Un primer beso, conocer a un sobrino recién nacido, un momento especial con mis viejos, un recuerdo con un amigo ¿Cómo elegir y dejar afuera al resto del mundo? ¿Por qué tener que decidir por una persona y un recuerdo con ella y no poder llevarnos el recuerdo de todos los que nos quisieron? Porque, sin dudas, elegiría un momento compartido; una sensación compartida.

Espero no morirme pronto porque estaría en un aprieto.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Decime la posta

Yo no creo en el horóscopo, principalmente porque sé que es todo mentira* y, en segundo lugar, porque creo que leer que "algo" te va a pasar te condiciona para que eso pase y no tengo ganas de andar condicionada por la vida.

Pero... la mina que inventó el horóscopo de este mes de la Ohlalá! o me conoce y lo escribió para mi o realmente tiene cierto tipo de visiones acerca del futuro.

Dice piscis para febrero:
1- Alguien que está lejos te extraña, te saborea a distancia y te espera
2- Seguí cuidando de tu alimentación y tu salud, vas muy bien amiga!
3- Encuentros de café y denominadores comunes con otros hacen que vivas muy sabrosamente tu verano
4- Una suculenta oferta laboral hacer realidad tus objetivos económicos

Digamos que le pegó en un 80% con posibilidades de 100%.

Por las dudas, le voy a hacer caso con eso que me aconseja de "no crear en tu mente problemas realmente innecesarios en esta etapa de tu vida".

*cuando en la facultad nos mandaron a visitar un medio, llegamos a la agencia y nos mostraron una silla vacía. Nos dijeron "¿Saben quién se sienta ahí? La que esribe los horóscopos. Y está vacía porque no existe. Nos turnamos entre todos para inventarlos".

martes, 8 de febrero de 2011

Cuestión de género

Cuando uno imagina la vida de las "estrellas" piensa que debe ser perfecta: casas espectaculares, hombres a gusto y disposición, invitaciones a cualquier evento, regalos constantes, etc. Ni hablar de la horda de asistentes, asesores y acompañantes que deben tener.

Sin embargo, apenas mirando un poquito más profundo, te das cuenta de que, al final, todos sufrimos por las mismas cosas (con la pequeña diferencia de que ellos tienen guita y nosotros no).

A Drew Barrymore, Justing Long la dejó porque no soportaba más su inestabilidad emocional. Imagino las peleas que habrán tenido y los comentarios de él: "baby, I love you, but you are crazy".

Angelina Jolie tiene el novio más hot del universo pero, oh sorpresa, este no puede evitar mantener contacto con su ex novia, con la que se manda mails, mensajes de texto y se encuentra a tomar algo de vez en cuando.

Shakira, más local, dicen que fue abandonada por su Antonito cuando éste se cansó de su necesidad extrema de ser madre a toda costa.

Valeria Mazza, aún más local, contó que una vez Gravier le dijo que necesitaba un tiempo. Ella le contestó "Ok, tomate tu tiempo, pero no creo que esté acá cuando vuelvas". ¿Te suena de algún lado?

Entonces... la próxima vez que las envidie, la próxima vez que quiera ser como ellas, la próxima vez que piense que sus vidas son perfectas, puedo regocijarme en la dicha de tener un novio que me quiere, que me banca mis locuras, que no tiene contacto con sus exs (bueno... no sabemos, pero creemos), que entiende mis necesidades maternales y se banca que llore cada vez que veo un casamiento en una película y, finalmente, que nunca me pidió un tiempo.

La desgracia de la casa del vecino siempre es consuelo en la propia.

lunes, 7 de febrero de 2011

¡Encontré la fórmula!

Tanto dieta club, tanto Slim, tanto plan para adelgazar y al final, les cuento, encontré la fórmula perfecta para adelgazar: estar sola.

Yo no sé si es la angustia, si es el verano o si, como creo, efectivamente se trata de la soledad. El caso es que las polleras y los pantalones me quedan sueltos (cada vez más) desde que G. se fue.

Ustedes digan lo que quieran pero, al final, lo que nos engorda no es la comida sino el novio. Ellos comen y nosotras engordamos (porque comemos a la par suya).