viernes, 28 de enero de 2011

Sorpresa sorpresa

G. siempre me dice que él no hace siempre las cosas que me gustan porque si lo hiciera yo me acostumbraría a ellas y dejarían de tener valor para mi. Yo intento discutirlo pero, debo reconocer, es cierto. La costumbre, ya se dijo varias veces, hace que la percepción del valor de las cosas cambie.

Es por eso que cuando G. hace algunas cosas, cosas que no haría normalmente, la emoción que me agarra y la alegría que me da es tal que no puedo creerlo.

Ayer tuvo uno de esos gestos. Ayer me hizo llorar.

En otro orden de cosas, no esperen nada de mi durante la próxima semana. Estaré disfrutando de mis sobrinos y del faro de Claromecó. No, no es multimedia. No, no voy a traerles alfajores.

Gracias por la magia. Nos vemos a la vuelta.

miércoles, 26 de enero de 2011

Muerto el blog, viva Twitter

Se me había ocurrido algo genial para postear hoy pero me lo olvidé. Suele pasar cuando se te ocurren las ideas en el momento en el que te estás quedando dormida. Siempre pienso en que debería tener una libretita al lado de mi cama para anotar esas ideas y nunca lo hago. Bah, la libretita está pero no la uso. Cuando tenga algo que escribir que valga la pena, así lo haré.

Mientras tanto, Twitter se roba todas las ideas cortas y rápidas que se me van ocurriendo (aunque tampoco son tantas ni tan buenas ni geniales. Eso sí, lo de cortas y rápidas seguro).

Muerto el rey, viva el rey. Muerto el blog, viva Twitter. Follow me @nsysv (siempre pensé que era algo enfermizo eso de "seguir" a alguien, no? De repente, ahora, el acoso está mediasocialmente aceptado)

Ah! La idea estaba relacionada con la gente buena onda, esa que te manda un mail para decirte de hacer algo si estás aburrida o sola y hacerte compañía. Gracias, nena. Mi SPM y mi soledad te lo agradecen :)

martes, 25 de enero de 2011

Ya no más

Una mina de 30 años decide que no quiere vivir más y para cerrar el ciclo de la vida elije tirarse desde un piso veintitanto de un hotel céntrico con tan mala suerte que la altura no sólo no le asegura el cumplir con su objetivo sino que además cae encima de un taxi al que, probablemente, el complicó la vida.

¿Qué nos está pasando por la cabeza? ¿Cómo estamos viviendo?

Cada vez escucho más casos de gente jóven, muy jóven, que decide no vivir más. Decide que ya es hora de irse y toma las medidas correspondientes, varias veces sin éxito, para acabar con su vida. Y cada vez que escucho uno de estos casos pienso "¡Pobre! ¿Qué le pasó para llegar a ese punto?".

Hace unos meses mandamos un mail a un proveedor para hacer un pedido. Fue apenas terminó el mundial. Nos contestaron de la empresa diciéndonos que hace unos días nuestro vendedor había tomado una decisión y se había suicidado. Espantadas, no podíamos creerlo. Era un tipo alegre, super simpático, con mucha energía. Y sin embargo, un día decidió que ya basta, que ya no más.

Imagino el daño que sufre la gente a su alrededor. Imagino la cantidad de preguntas que pasarán por la cabeza de la gente que se queda, intentando explicar el por qué, intentando entender qué fue lo que no vieron, qué fue lo que ignoraron y cuánto podrían haber hecho por ayudar al otro.

Supongo que eso hace que nuestras vidas se pongan en perspectiva, que entendamos que todo puede solucionarse, que más allá de todo de lo único de lo que no se vuelve es de la muerte, como bien dice el refrán.

domingo, 23 de enero de 2011

Cambios, cambios y más cambios

El 2011 se las trae, ya se los dije. Los cambios parecen acumularse, uno a uno, delante mío. Todavía nada pero ya mucho. Las decisiones, lo más importante, ya están tomadas. El resto se dará sólo, de a poco, cuando tenga que darse.

Mientras tanto, imagino una mudanza a solas, con todo lo que eso implica. Imagino una semana en Claromecó con mis sobrinos. Imagino cambios y más cambios.

Escucho ofertas, escucho opiniones, escucho sugerencias. La gente, que no se cansa de opinar de vidas ajenas, se esmera por cagarte los sueños algunas veces y en darte aliento en las otras, las mejores. Yo escucho y tomo lo que me sirve. Estoy sola pero acompañada. Estoy en una relación a distancia por dos meses y medio y apenas va una semana y lo extraño a cántaros.

Cambios y más cambios. Todo sirve, todo ayuda, todo acompaña. Incluso un domingo a la noche, me siento acompañada.

miércoles, 19 de enero de 2011

La delgada linea rota

Sucede que ante una ruptura hay dos clases de personas:

1- Las románticas incurables que te dicen que todo va a estar bien, que él/ella va a volver, que las cosas se van a solucionar, si están hechos el uno para el otro y se nota a la legua y que él/ella se va a dar cuenta de que vos sos lo mejor.

2- Las realistas fulminantes que te dicen que bueno, que son cosas que pasan y que ahora hay que ponerse bien y seguir adelante porque al final la mina era una turra / el pibe era un sorete y que es lo mejor que te podía pasar.

La clave está en si la persona sufrió o no una ruptura porque una vez sufrida una deja de creer en ilusiones chotas y en romanticismos barrocos y sabe que así como ese hay otros, otros mejores y otros peores, y que la vida sigue y que nadie muere de amor, carajo, aunque en el medio sufras como una malparida.

lunes, 17 de enero de 2011

Paula, la soltera

@pum_ela me dijo via Twitter: Yo creo q mañana deberías proponer en NSYSV que te tiren ideas sobre "Qué hacer cuándo G. no esta"

Yo, que soy muy obediente y ya empiezo a quejarme de la soledad, le hago caso. Le dije que me daba miedo el tipo de ideas que pudieran darme pero, confiando en el criterio de mis queridos visitantes y en la posibilidad de no hacerles caso, acá me pongo a vuestra merced.

Hace dos años y medio que no "soy sola". Ayudenmé. No sé cómo se le hacía.

viernes, 14 de enero de 2011

Abandonada

Una cosa es hablar de algo y otra muy distinta es vivirlo. Bastante obvio, ¿no? ¿Entonces, ¿por qué carajo no estaba preparada para cuando llegara el momento de despedir a G.?

Hace cuatro días que ando penando. Penando posta, ¿eh? Si me vieran, sentirían pena por mi.

Ya sé, dos meses y medio pasan rápido (al final no me voy a Madrid) pero igual. Es triste.

Obvio que pienso aprovechar mi soledad para hacer todas las cosas que una no puede hacer cuando está acompañada pero eso no significa que no se me escapen un par de lágrimas cada vez que veo que nos acercamos cada vez más a la fecha tan temida.

Mañana se va. Mañana me quedo sola.

miércoles, 12 de enero de 2011

La escapada

Voy a levantarme despacio, tratando de no hacer ruido, juntar mis cosas e irme. Voy a intentar que cuando salga de la cama, los resortes del colchón no suenen y evitar así despertarte. Voy a vestirme, en el orden que pueda, hasta estar presentable. Voy a caminar en puntas de pie hasta llegar a la puerta. Agarraré apenas lo necesario para lograr mi cometido.

No voy a mirar atrás. No voy a pensar dos veces. No voy a detenerme un segundo a reflexionar. Corro el riesgo de que te despiertes mientras escapo en la mañana y descubras mi plan. Milímetro a milímetro voy a cerrar la puerta, bien despacio para que no chille y apenas se escuche un imperceptible ruido al darse contra el marco.

Incluso bajaré dos pisos por escalera para evitar que el ruido del ascensor pueda despertarte y te des cuenta de que me fui. Recién en el 7mo me animaré a apretar el botón que me lleve hasta la planta que asegure mi salida.

Voy a volver 10 minutos después con medialunas y naranjas para jugo.

Gota de agua

Tal vez no sea el paso del tiempo. Tal vez sea esa gota que cae una vez tras otra, como si fuera la misma gota siempre, como si el agua fuera la misma. Siempre en el mismo lugar, exacto mismo lugar. La grieta empieza apenas con un punto, un minúsculo punto que termina en pared descascarada, en grieta profunda, en ladrillo a la vista. Y la gota, responsable de todo, sigue ahí, cayendo inefablemente una tras otra, siempre la misma, siempre gota. Agua que corrompe, que cala, que moldea. Agua, nada más que agua, que pule y agrieta. Que arruga la piel y decolora las acuarelas. Agua que cae, gota tras gota, en el mismo lugar, siempre el mismo maldito lugar. Tal vez no sea el paso del tiempo, tal vez sea simplemente agua.

martes, 11 de enero de 2011

Reglas de convivencia

Hace un tiempo, junto a un amigo escribimos esto en conjunto. Algunas reglas son mías, otras son de él. Si adivinan cuáles son mías, se llevan un premio (?).
  1. Regla general y sobre la que se fundamentan todas las reglas: somos dos personas diferentes, no una, dos.
  2. El que agarra primero el control es el que maneja el zapping.
  3. La tabla del baño siempre queda arriba.
  4. Nunca se deja ropa interior colgada de la canilla de la ducha.
  5. Si no tengo sueño, no tengo porque acostarme a dormir sólo porque vos si tengas sueño.
  6. Si uno tiene que estudiar o hacer un trabajo, el otro tiene permitido moverse por la casa libremente.
  7. Los amigos son bienvenidos siempre, salvo que estemos peleados.
  8. Nunca pero nunca se discute un día de semana si al otro día se trabaja.

lunes, 10 de enero de 2011

Esnobismo 2.0

Cuando me dijeron que en algunos sectores de la sociedad ocurría que había una especie de "desafío" a ver quién, entre dos personas, era la que le solicitaba amistad a la otra en Facebook (como un acto de reconocimiento de inferioridad) pensé "estamos perdidos".

Esta situación límite de estupidez humana, sin embargo, se ve de formas más sutiles en todas las redes sociales. Facebook no es el único reino de la supuesta superioridad de personas sobre otras.

Pasa en los blogs, pasa en Twitter. Gente que te sigue pero no te responde si le decís algo y se cuida al extremo de cualquier cosa que escriba y más si va con un @ adelante, no vaya a ser cosa que alguien vea que le hablás a alguien que tiene 20 seguidores y no 2459 como vos.

En los blogs pasa lo mismo. Hay un grupo de bloggers tops a los que poca gente les comenta, vaya a saber uno por qué, y también tenés a esos mismos bloggers tops que leen blogs de varios no tan "top" y no comentan porque son quienes son y no da comentar (?).

Lo bueno de todo esto es que uno siempre puede elegir a quién leer, a quién seguir, a quién comentar y a quién responder. Y es que una no se quiere andar codeando con gente que de tan top que se cree termina siendo un mamarracho, ¿vio?

viernes, 7 de enero de 2011

Lluvia de vidas

Mi celular viene con un jueguito que, cada tantas veces que jugás, te toca una en la que te regala un montón de vidas. O sea, en el juego, a medida que jugás, cada tanto te tira una vida pero,además, cada tantas veces jugadas te toca un juego en el que te regala muchas vidas, todo el tiempo. Esa es la jugada que tenés que aprovechar para romper records, llegar a más niveles, hacerte grosa en el juego.

En la vida, como en el jueguito de mi celular, hay momentos en los que no te tocan muchas "vidas" y otros en los que te caen de a mares. Cuando las oportunidades llueven es cuando hay que agarrarlas todas. Nunca se sabe cuándo te va a tocar otra racha.

Pisando huevos

La próxima vez que, viendo a una mina con taco aguja caminando como pisando huevos, piense "¿para qué se pone esos tacos si no sabe usarlos?" voy a tratar de acordarme de todas las putas veces que mi tobillo se dobla cada vez que me pongo los suecos divinos y super peligrosos que me compré.

Ya lo dicen, lo que es moda no incomoda. Y el que no, se calla la boca (?).

miércoles, 5 de enero de 2011

Parece que...

Parece que G. se va por dos meses y medio a Madrid. Parece que me abandonan. Parece que vamos a extrañarlo mucho pero entendemos que está bueno. Parece que yo en su lugar aceptaría sin dudarlo. Parece que, si se puede, me esperan dos semanas en Madrid en algún momento en los próximos dos meses. Parece que voy a pasar sin él mi cumpleaños.

Ahora dicen que durante dos meses y medio voy a poder dormir en diagonal en la cama.

martes, 4 de enero de 2011

¡Están hablando de mi!

¿Cuánto les joden esas personas que piensan constantemente que todo lo que vos decís, hacés, pensás, etc. está relacionado con ellas?

A mi me joden mucho. Tanto que me llevan a escribir un post sobre ellas y, finalmente, darles la razón.

No hay con qué darle. A los desesperados mejor dejarlos que se cansen de manotear y se hundan solos, ¿no?

lunes, 3 de enero de 2011

Ey, vos

Cuchame una cosita, 2011. Vamos a hablar bien y a llevarnos como corresponde desde el principio. Tengo que decirte algo: el 2010 estuvo bastante bueno y te va a costar superarlo pero... que no decaiga.

Sé que las comparaciones son odiosas y no querría que te sientas mal simplemente porque el ex que venís a remplazar fue muy bueno. Al contrario, 2011, tomatelo como un desafío y ponete las pilas para superarlo.

Pensalo así, 2011: te estoy dando la chance de que seas el mejor año de mi vida, que no es poca cosa.

En las etiquetas te dejo dicho en qué cosas vas a tener que trabajar especialmente para superar al 2010. Nos vemos en diciembre, cuando te daré una devolución de tu desempeño. Depende de vos.

Lo dejo a tu criterio.