Puede parecer tonto, de minita y poco interesante pero pocas cosas me dan un subidón de adrenalina tan grande como cortarme el pelo yo sola.
Desde que soy pequeña y tengo recuerdos, mi pelo me lo cortó primero mi señora madre y luego fui yo quien tomó las riendas. Se trata de una consecuencia natural después de que, a los 15 años, fuera a la peluquería y le pidiera a la mina que me hiciera el corte rebajado que tanto se usaba en esa época. Salí igualita a Nancy Duplaa en Montaña Rusa: un asco.
Desde entonces, como les decía, elijo hacerme las cagadas yo solita. Una vez cada par de años me agarra el ataque y voy por el carré. Después, arrepentida por unos días nada más, espero pacientemente a que crezca para que, al cabo de un par de años, me agarre el ataque nuevamente.
Hace unos años decidí volver a entrar a la peluquería. Tenía el pelo largo, muy largo. Le pedí que me cortara carré. El tipo miró mi pelo, lo midió, lo peinó y me dijo "dale". En dos segundos, hizo una colita y lo cortó lo más corto que pudo. Cuando quise mirar el mechón de pelo que habían desprendido de mi cabeza, no estaba. ¡Se habían robado mi pelo!
Indignada por el robo a mano armada pero, como cualquier mina en peluquería, no dije nada. Pagué y me fui. Ahora, de vez en cuando pienso que alguien, por ahí, debe andar con una peluca hecha con mi pelo.
Hace unos días, una compañera del laburo se cortó el pelo corto, por arriba de los hombros. Me encantó! Y me dieron ganas, muchas ganas. Pero G., como la mayoría de los hombres, no gusta del pelo corto. Anoche, después de días de pensarlo, le dije:
- Voy a cortarme el pelo corto, muy corto.
- No
- Si... te va a gustar, ya vas a ver...
- No me va a gustar
- ¿Decís que yo no te voy a gustar con el pelo corto?
- Digo que el pelo corto no me va a gustar
- Pero... ¿decís que yo con el pelo corto sería fea?
- Digo que serías menos linda
- ¿Y cuál es la diferencia entre menos linda y fea?
- Que linda siempre sos, pero el pelo largo te hace más linda
Todavía no decidí qué hacer. Por lo pronto, hoy me desperté, busqué en YouTube "cómo cortar el flequillo" (si, chicas, existen videos tutoriales de todo tipo y color, exploren la web) y me la dí contra la tijera. Ahora no paro de tocarme el flequillo, corriéndolo para un costado cada vez que se me viene encima de los ojos. ¡La puta madre!