Antes, si eras estúpido, sólo podía notarse a través de la interacción directa con otras personas o, en algunos casos, por comentarios que terceros pudieran hacer sobre tu persona, estúpida toda ella.
Ahora, en cambio, le sacás la ficha al toque al estúpido; al pendejo; a la boluda total. Basta entrar en tu Facebook y analizar mínimamente qué hace la persona y ya te vas dando una idea de qué clase de ser es.
Tenés el que se une a cuanto grupo haya. Entonces, te podés encontrar con publicaciones como estas:
1- Estúpido descubrió su consejo del día: "No confíes en la gente que te miente".
2- Estúpido se ha unido a la red "Yo también duermo boca abajo"
3- Estúpido quiere saber: "Estás buena o no? Yo te digo!!! Subí una foto tuya en pelotas y nosotros votamos!!!"
También existe el boludo, ese que se la pasa jugando a Farmville, Garchaville, Sexyville, y cualquier ville que se encuentre en esta bendita red social. Te llena tu "bandeja de entrada" de solicitudes y regalos que vos NO querés recibir. Y no importa si aceptás su cactus de la india. Él es feliz regalándotelo.
Otro claro espécimen es el rebelde sin causa. Se olvidó de que su adolescencia terminó hace 10 años y declara, en sus estados que modifica cada 15 minutos, dogmas de su rebelión al estilo:
1- "Me van a encontrar y no lo van a disfrutar."
2- "Un día de estos rompo el mundo"
3- "Mueran todos. El mundo sería mejor si yo estuviera solo"
No nos olvidemos del explícitamente exitoso social. Es ese que te invita a miles de eventos, te manda miles de mensajes y tiene un millón de amigos, de los cuales sólo conoce a 3 (su hermano y sus viejos). Jura que su popularidad, que nunca tuvo en la secundaria, está en plena reivindicación gracias a este medio social tan exquisito. Entrás a sus eventos y tiene 100 confirmaciones pero luego van 3 (su hermano y sus viejos).
Y, finalmente, tenemos el que te quiere vender algo a toda costa y no deja de enviarte invitaciones para que te hagas fan de su página, donde publica:
1- La ropa hippie que hace
2- Las pulseras hippies que hace
3- Los anteojos retro que vende
4- Las carteras que copia de Prüne
5- Los zapatos de plástico que consiguió por mayor en un local del Once y ahora no sabe cómo mierda sacárselos de encima.
Señores, aprovechemos los beneficios de las redes sociales y empecemos a limpiar nuestras vidas de la gente estúpida. Corremos con ventaja: podemos reconocerlos al toque.
"Discleimer": la dueña de casa no se responsabiliza por haber hecho/dicho/utilizado aplicaciones, estados y/o eventos en su red social personal. Todos los comentarios acá volcados son el resultado de años de investigación. Aplica tanto a hombres como mujeres, sin discriminación de raza, religión o color. Si se siente ofendido por alguna de las características acá descriptas, le rogamos revise su Facebook.
