viernes, 31 de diciembre de 2010

Te doy la derecha

A la hora de dormir de a dos, mucho se pone en juego pero suele haber una cuestión centro de todas las disputas: de qué lado duerme cada uno.

Ayer Sol me comentaba que había visto una nota en la que "informaban" que el que duerme del lado derecho es el que lleva los pantalones en la relación. No sé cómo lo determinaron o cuánta bola puede darse a este informe pero lo cierto es que G. duerme del lado derecho y yo del izquierdo.

Esto, sin embargo, no se dio por voluntad propia. El lado derecho era el mío por una sencilla razón: la primera vez que dormimos juntos, yo dormí de ese lado. Él insiste en que no, que él durmió del lado derecho y yo del izquierdo y, por ende, ese es su lugar. Cada tanto, retomamos la discusión pero ninguno de los dos acepta ni cede.

Se preguntarán por qué insistir tanto en dormir de un lado o del otro. En mi caso, hay varias razones entre las que puedo listar:
  1. Es más fácil entrar a la cama desde el lado derecho (y más rápido)
  2. El aire acondicionado llega mejor porque está más cerca de la puerta y de la pared sobre la que rebota el aire que viene del split instalado en el living
  3. El baño queda más cerca
  4. La tele, en su momento, se veía mejor desde ese lado (a la tele nueva la pusimos en el medio)
Sea como sea, G. duerme en el derecho, lo que podría significar que él es quien lleva los pantalones en la pareja. Sin embargo, se queja constantemente de que, durante la noche, me desplazo por la cama hasta ganar más de un 50% de su costado, lo que resultaría en yo durmiendo en un 75% de la cama y él en un 25% que apenas podría considerarse "lado".

Yo me defiendo diciendo que la culpa es suya. Si yo tiendo a dormir hacia la derecha, que devuelva lo que es mío y yo dejaré de intentar constantemente volver a lo que me pertenece por derecho, prioridad y vejez.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Legen - wait for it - dary

Si hay algo que justifica nuestra existencia es la posibilidad de nuevas experiencias. ¿Qué somos si no exploramos, si no conocemos, si no le damos una probadita? Nada, ¡no somos nada!

No tengo propósitos para el 2011. La posta es que cada vez que me los puse, no los cumplí. Prefiero disfrutar de lo venga como venga y basta de tanta planificación.

Para ustedes, les deseo que en el 2011 vivan. Hagan lo que tengan ganas. No dejen de ser felices o, al menos, intentarlo y disfruten en el intento.

Año nuevo, vida nueva, experiencias nuevas y... wait for it...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

In the oven

Hace unos días, durante la fiesta de fin de año de mi laburo, se dio una conversación entre varios acerca de las dificultades y prejucios que existen con respecto a las mujeres de más de 30 años solteras.

No faltó el que saltó a decir "y... si está sola, por algo es, no?" y los que defendieron la vida individual como una opción más que válida. Y, como siempre estas charlas terminan en el ejemplo personal y en el análisis de potencialidades que ni siquiera se prevén ni se piensan, hacia el cierre de la conversación, se dio el siguiente diálogo con mi ex jefe:

- Además, vos tenés otro problema y es que a las mujeres inteligentes y con buen laburo les cuesta mucho más conseguir pareja porque el macho argentino se siente amenazado
- Doy fe, lo he sufrido alguna vez. Pero entonces, ¿qué tengo que hacer? ¿Aferrarme a G. con todas mis fuerzas y no dejarlo ir?
- Y si...
- ¡Estoy en el horno!
- Y si... si te peleás con G., se te va a complicar

Al día siguiente, tuve una reunión con mi actual jefe para cerrar algunos temas antes de las vacaciones. Al finalizar y luego de los saludos correspondientes de fin de año, me dijo casi como al pasar:

- Joder, que esas pavadas que te dijeron anoche de que estás en el horno y no sé qué otras mierdas, son todas basuras. Tu no estás ni el horno ni debes aferrarte a nadie. Si ese chico no sirve, te buscas otro mejor y se acabó.

Esto de tener a ex y actuales jefes opinando sobre las potencialidades de la vida romántica de una es algo que no tenía previsto.

martes, 28 de diciembre de 2010

Volver

¿Vieron que el camino siempre parece más corto a la vuelta que a la ida? Es porque cuando vamos no conocemos el recorrido y, en cambio, a la vuelta, ya lo tenemos en nuestras cabezas.

Volví, más rápido de lo que me fui ¿Me extrañaron?

PD: Los dejé en excelente compañía ¡No se pueden quejar! ¿Qué les parecieron los invitados especiales que tuvimos en estos días?

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cronica de un noche bizarra

Post enviado por Julie

Las conocía poco pero me caían bien. La terrible necesidad de huir de casa esa noche me llevo a salir con ellas,y entre dos cervezas nos contamos esas cosas de la vida que hacen falta para conocerse. La pasamos bien, nos reímos mucho, nos embriagamos, hacíamos de esas ridiculeces que te hacen sentir que la vida es mas real, poder reirte de nada, bailar sola, o caminar media ciudad universitaria para hacer pis.

Después del sexto litro de cerveza y el segundo fernet decidimos volver a casa. Caminamos largo rato, descubrí la increíble hospitalidad que se le despierta a uno cuando esta ebrio: las tres nos ofrecíamos a acompañar a la otra a su casa para asegurarnos de que llegue bien, las tres de casualidad podíamos estar paradas. Una de ellas dijo que nos dejaba en esa esquina, se iba a dormir a lo de un amigo, no podía llegar borracha a su casa, nos despedimos y partió. Seguí una cuadra mas y deje a la otra, manifesté que tenia que irme a dormir a lo de mi prima que vivía cerca, tampoco podía llegar borracha a casa.

Caminé dos cuadras; iba a la casa de un amigo, o algo mas que un amigo, quería verlo esa noche, como otras tantas, él me había escrito, yo sabía que estaba despierto. Llegué al departamento, me encuentro con ella, que acababa de llegar también, si , ella, que se iba a dormir a lo de un amigo, que no podía llegar borracha a su casa. Nos miramos y nos reímos, nos reímos mucho, era una risa incómoda.

- A vos te gusta? - me dijo.
- Me gusta, la paso bien.- dije
- Te pasan cosas con él?
- Se me hizo adictivo, pero nada grave, a vos?
- Si, me están empezando a pasar cosas...por eso venia a hablar con él , sobria no lo voy a hacer..

Nunca me hubiera imaginado que era ella la chica con la que rotaba en la cama de mi amante. Era extraño, la situación era rara. En realidad, como tantas otras en la noche, la situación era ridícula, era bizarra, quizá llegue a estar entre nuestras diez situaciones mas bizarras siempre. Y ahí estábamos, las dos en la puerta del mismo departamento con la intención de acostarnos con el mismo hombre. Y nos seguimos riendo. Hablamos un poco mas, me di cuenta de que él a ella le gustaba enserio, y como lo mas natural le dije:

- Mirá, hacemos así, quedate, hace lo que tengas hacer, habla con él y fijate que pasa, enserio que yo no tengo ningún problema.
- Segura? esta situación es muy rara, no sé que hacer. Igual preferiría que esto lo hablemos sobrias y bien, me caes bien vos, quisiera tener una amistad- me dijo
- Segura mujer, esta todo bien, y vos me caes muy bien, quedate y mañana charlamos, ya nos juntaremos a hablar de esto.

Acordamos no contárselo a él. La saludé, me levanté y me fui. Ella se quedó. Que iba a hacer yo? , sus motivos eran mas fuertes que los mios, menos vacíos quizá.
Me fui riéndome, sin saber que pensar, pensando si tenia sentido pensar algo sobre aquello.
Creo que no.

Esto pasa siempre, solo que esa noche chocó de frente.
Al mundo lo mueve el sexo, Marx se equivocó.

domingo, 26 de diciembre de 2010

A.D.I.D.A.S (nosotras también somos pajeras)

Post enviado por Desencantada de Un delirio más

La otra vez me preguntaron si es verdad que los hombres piensan en sexo, mientras que las mujeres pensamos en hombres.
Me pareció una frase muy coherente. Las mujeres pensamos todo el día en el tipo que nos enamoró, o con el cual estamos actualmente encaprichadas, o absolutamente babeadas... sí, verdad.

Me intriga cómo piensan los hombres… Calculo que a cada mujer “dable” que ven, la desvisten mentalmente, y usan imágenes cotidianas (por ejemplo cuando la señorita se agacha para levantar la lapicera, o cuando toma de la botellita de agua) para crear y alimentar las fantasías. (De ahí que cada cosa que decimos o hacemos, es un pretexto para alguno de sus chistes sexuales, porque de hecho, mientras vos estás conversando lo más ingenuamente con ellos, los animales ESTAN PENSANDO EN SEXO).

No es la mujer en cuestión, sino cualquier mujer, (o cualquier hombre), porque lo único que importa es ponerla (o que se la pongan).
Eso parece. Si esto realmente es así, no me extraña que vivan alzados.

Las mujeres, por otro lado, nos obsesionamos. No importa si hay/hubo/habrá sexo, amor o confusión, tenemos una fijación insoportable e irreprimible que nos lleva a pensar en EL chabón todo el tiempo. Y flasheamos. ¡Qué lindo que flasheamos antes de frustrarnos si no conseguimos lo que queremos!… Sí, soñamos con atardeceres, corazoncitos, arcoiris, chocolates, serenatas, la luz de la luna, te quieros, caricias, halagos, rosas, besos apasionados, más caricias, halagos, anillos, te amos… algunas llegan hasta el casamiento, la casa con el perro y cuatro hijos.

Pero he aquí el secreto que ninguna mujer quiere que sepan, hombres. Además de, (de vez en cuando, NO SIEMPRE!) imaginarnos de la mano saltando en praderas llenas de mariposas, los bajos instintos se apoderan de nosotras. No me importa si lo niegan a muerte, yo soy una de ustedes y a mí no me pueden mentir, manga de pajeras (de onda).
El beso tierno se convierte en un beso agitado, la ropa empieza a volar, el espejo se empaña, ÉL te envuelve en sus brazos… y cuando nos damos cuenta, estamos en el trabajo frente al monitor con la boca semi-abierta chorreando un hilo de baba, en la facultad haciendo garabatos en el margen de la hoja sin la más mínima idea de lo que dijo el profesor, o en el medio de la calle escuchando un tema cachondo y a punto de ser atropelladas por un colectivo, porque estábamos en Pijalandia.

La única diferencia entre ellos y nosotras, según mis observaciones, es que ellos distribuyen su calentura entre muchas mujeres, inclusive extrañas que jamás volverán a ver, por lo cual, su calentura tiene las mismas proporciones para con cualquiera de ellas. Osea, da igual con quién se la saquen; polvito y como nuevos.

En cambio nosotras, acumulamos calentura con UNO solo por vez. Y por más que vayamos a buscar otro para hacer los trámites, esa calentura está bien guardadita en un depósito de fantasías para el cual sólo ÉL tiene la llave.

Por lo tanto, dos conclusiones:
1. Arreglemos la frase: Los hombres piensan en sexo con quien sea, mientras que las mujeres pensamos en sexo con un hombre específico.

2. Cuando una mujer te tiene ganas, te tiene más ganas acumuladas de las que vos –señorito- acumulaste en un año entero con todas las mujeres que te cruzaste. So... Agarrate, papi. ;D

sábado, 25 de diciembre de 2010

Esos dolores dulces

Post enviado por M.M de Patitos en fila

Alguna vez me dijeron, que las penas se ahogan mejor en el hombro de alguien querido. Un hermano, una amiga, un amor. Romper en llanto, perder el aire en el intento de buscar explicaciones y motivos. Abrazando con fuerza bruta y desmedida, como queriendo evitar que también se pierda ese único apoyo. Gimiendo hasta el cansancio, hasta el dolor. El cuerpo de agota, se deshidrata en lágrimas, y la mente se olvida hasta del motivo inicial por el cual sufría. Alguna vez, encontré de ese modo el consuelo. Pero irónicamente, siempre fue sola o con algún desconocido que pude soltar la angustia y desatar la tormenta de malestar. Puedo tener infinitas charlas con ellas, las que siempre me acompañan, mis hermanas del alma, pero algo queda en el tintero. Demasiado orgullo. Poca tolerancia a la derrota. Mucho menos al fracaso. Cuando lo acepto, mastico el dolor, una y otra vez. Cuando lo trago, lo despido y nunca vuelve a lastimar.

viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Cómo le digo?

Post escrito por Desencontrada

Los dos tenemos más de treinta (y el tiempo no corre nunca para atrás) vivimos juntos hace casi un año, nos amamos, planeamos tener una familia. Bueno… un día si, otro día más o menos, otro ni locos. Sobre todo cuando en el colectivo se nos sienta alguna criaturita insufrible de esas que no paran de gritar y hacer caprichitos todo el viaje, o una madre de esas que hablan de cuánto hace que no duermen. Ahí nos miramos con carita de “ni en pedo”. Pero el resto del tiempo lo pensamos, tiramos nombres, fantaseamos cómo sería, y hasta dejamos, cuando aparecen en la tele, esos documentales pedorros sobre bebés y embarazadas.

Al fin y al cabo, a esta altura ya está claro que lo nuestro no es algo pasajero. Yo se que es él, él sabe que soy yo. Pero el matrimonio, salvo que algún terremoto me sacuda las ideas, por ahora no está en los planes. Simplemente no lo entiendo, sigo sin comprender para qué sirve un papelucho, y me subleva la idea de que alguien, por más Juez de Paz que sea, tenga la autoridad de decirme a quién y por cuánto tiempo tengo que amar. Cómo si uno pudiera decidir esas cosas. En fin.

Pero el problema es otro. Entonces ¿Cómo le digo? Para ellos es más fácil. Dicen “Mi Mujer” y se acabó el problema. Siempre hay algún desubicado que dice “La Bruja” ¡Qué horrible! o “Mi Señora” con lo cual no puedo dejar de imaginarme una vieja gorda con bata y ruleros. Peor es el que dice “Mi Esposa” casi como si estuvieran esposados juntos, como si estar con el otro fuera una especie de condena. Pero por lo general con el genérico se las arreglan. “Mi Mujer” suena bien, no es agresivo ni ofende a nadie.

¿Y nosotras? Definitivamente no podemos decirle “Mi Hombre”, sonaría horrible, casi como decir “Mi Choma”. Simplemente no queda bien, jamás lo diría. ¿Que opciones quedan entonces? ¿Mi Novio? Confieso que casi siempre le digo así a falta de opciones mejores, pero tampoco me convence. “Novio” suena a amorcito de adolescentes y nosotros ya hace rato que no lo somos, aunque una no quiera darse por aludida. Además los novios van y vienen y da la sensación de algo poco serio, y lo nuestro ya está en otra etapa, un poco más consolidado ¿Mi Marido? ¿Mi Esposo? No, no, no. Ni en pedo. Por empezar, las dos suenan horribles. Siempre me dan la sensación de algo que ya fue. Como si uno se casara e instantáneamente dejara de desear al otro, de amarlo, de esperarlo. Suenan muy definitivas, casi a algo ineludible, a dar las cosas por sentado. Casi a admitir alguna clase de “propiedad” sobre el otro. Definitivamente no me gustan. ¿Qué queda? ¿Mi concubino? Esa palabra no es seria, parece en joda. Además suena muy fría, casi como si uno dijera “Mi compañero de Cuarto”

¿Cómo le digo entonces? ¿Mi pareja? Van a pensar que soy lesbiana ¿Mi Gordo? Medio agresiva ¿Mi Osito? Muy empalagosa. ¿Qué nos queda entonces? ¿Mi Socio? ¿Mi Amorcito? ¿Mi Media Naranja?

¿Cómo le digo? ¿Eh??

jueves, 23 de diciembre de 2010

¡Querida, esta noche cocino yo!

Post enviado por Mónica

Si hay una frase recurrente en el vocabulario masculino es: “en la cancha se ven los pingos”. Y la dicen ellos, que parecen directores técnicos las 24 horas del día y de la noche también, cuando ven en directo, diferido, repetición y la mar en coche, cuatrocientas millones de veces el mismo partido.

Y en el colmo de creérsela, le dicen por intermedio de la pantalla al director técnico, de su cuadro favorito, que dicho sea de paso está en la cancha, lo que le tiene que decir a sus jugadores y como dirigirlos, sin haber hecho en su vida, ningún curso de dirección técnica, de nada.

Son los mismo que cuando a veces hablan, pueden ser los mejores ejemplos del “Haz lo que yo digo, más no lo que yo hago”. No me diga que a usted nunca le pasó.

¿Qué jamás escuchó un: querida, deja, ésta noche, cocino yo? Y, ya sé, la primera vez, seguramente pensó, que estaba alucinando, que el último tranquilizante que había tomado le cayó mal, o, en su defecto, que a la pre menopausia se le fue la mano o que ya para depresión post parto había pasado mucho tiempo ya.

Pero no, quédese tranquila esos milagros suelen ocurrir. Ahora de la consecuencia del milagro, mire que, por experiencia propia, se lo digo, se hace cargo ud, eh… Como siempre, me dirá, sí, como siempre.

Hombres en acción, favor de no molestar

Parece ser un slogan imaginario, colgado en la puerta cerrada de la cocina. Rincón de la casa nuestro por antonomasia, nomás; a la que no nos dejan acceder, por nada del mundo, hasta que hubiera terminado la cena, en cuestión.

Una, que no puede con su genio, agudiza el oído y al no escuchar ni un murmullo, supone, mal pensada como siempre (aunque a veces, el refrán dice: piensa mal que acertarás), que nuestro amado, no sabe cocinar y está discando, a todo vapor, el número del delivery más cercano que, sin duda, traerá ese exquisito manjar de pollo con papas noisette a la crema de verdeo, que el nos prometió de su propia mano.

Pero no, al rato, (como para contradecir y ahuyentar las malas ideas), se oye el ruido típico, del trajinar de cacerolas. ¿no será mucho, piensa ud.?

Mientras intenta relajarse, regocijándose en el inmenso honor, que le hizo su cuchicuchi, de homenajearla con la cena. Y de paso rememora las veces, que lejos de pretender un kamasutra en la cocina, su cromagñon oficial le preguntaba por la necesidad de usar el millón de cosas que ensuciaba para cocinar.

Espantado y de puro miedo nomás, de que usted, una vez finalizada la obra, le dijera: “ahora a los platos, ollas y demás enceres, te toca lavarlos a vos” y que encima no hubiera tu tía.

Tranquilizada unos momentos por reencontrarse con los ruidos, habituales y esperables, de quien cocina, se vuelve a intranquilizar porque pasa el tiempo y ya le parece demasiado.

Y se pregunta: ¿le durará la galantería para lavar todo él? O, ¿hasta ahí llegó el cuento de hadas y su amor y tendrá que lavarlo, todo usted?

En tal caso, pensará usted, tendrá que ser por la mañana, seguramente. Porque antes, se acordó que había cosas más interesantes que hacer con él, después del cafecito, como para dejar el lavado para otro momento.

En este ínterin, una, ya se debate entre pispiar por el ojo de la cerradura o para ir en su ayuda. Porque a esta altura de los acontecimientos, la demora y los ruidos extremos, sumado a algún que otro improperio, le parece que el plan “A” de la comida y cena romántica, ya tiene problemas.

Y antes de escuchar, como se diría en la trasmisión espacial de un cohete a la Nasa: Houston, I have a problema, puede estarse ante dos opciones. O acude usted, siempre lista y presta en su ayuda, o, decide relamerse, pensando en que la Diosa Némesis es justa.

Rememorando las veces que él le ha pedido una picadita, en la que usted, dicho sea de paso, también se enfrascó, echando por la borda, cuatro días de dieta impecable, porque su susodicho se moría de hambre y no podía esperar, por su churrasco de brontosaurio mariposa con fritas.

Mientras tanto y entonces, opta, por elegir su plan B, que consiste en ir poniendo un mantel primoroso, y colaborar con la idea de cena romántica, poniendo el candelabro que no usaba desde 1810, más o menos, o, desde cuando todavía había deseosas ganas de escribir a parís y localizar a la cigüeña, más seguido, que ahora, por lo menos.

Y sabiendo que si es por el, difícilmente sepa dónde se guardan las velas, románticas, aromáticas o para cuando se corta la luz, en esa casa en la que convive con usted. Finalmente, todo llega en la vida, y el empapado de sudor, trae la bandeja a la mesa.

Destapa y oh, la, la, a pesar del pollo un poco amorochado nos morimos de amor por él y nos echamos a su cuello, recordándole lo mucho que lo amamos, a pesar de todo. Y diciéndole por lo bajo y al oído, pero después lavas todo vos solito.

Y el esboza una sonrisa y un te amo. No, no se pellizque, estas cosas de vez en cuando pasan y si no, aproveche para regalarle en estas fiestas a su bien amado la matrícula y curso completo de cocina. Pero igual, antes, hágalo pasar por la prueba de fuego de la cocina.

Para que: la próxima vez que se sienta director técnico y le dicte las recetas que a él le guste comer, sepa lo que se siente.

O la próxima vez, (del millón de veces), que le indique que no ensucie platos como para un batallón cuando en realidad comen dos nada más, pase por el hágalo usted mismo, y le juro y perjuro, que matará dos pájaros de un tiro: él le hará una comidita rica, aunque sentirá que la suya siempre es un manjar y de paso, dejará ese trastorno de personalidad, que lo hace sentirse un director técnico y sobre todo con usted y si no marchemos todos presos y listo el pollo y la gallina.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Guerrera del amor

Post escrito por M, una ramera de También soy Minita y Origen ramero.

Ella dirá, sin dudar mas de un segundo, que ya está, que está recuperada, que está curada, que lo pasado pisado. Yo, en cambio, que la conozco tanto como a mi misma, sé que todavía no está lista. Está mejor, está bien, está contenta, por momentos está feliz, pero todavía no está lista. Está transitando los últimos momentos de una rehabilitación que le llevó años de esfuerzos, lágrimas y recaídas. Pero el camino no es fácil, y ella estuvo demasiado tiempo confundida. Demasiado tiempo pensando en el amor trágico, en el amor con esfuerzo, en el amor como un trabajo, como una lucha. Demasiado tiempo pensando en eso, demasiado tiempo convertida en una guerrera del amor.

Producto de cuentos de hadas, de príncipes encantados, resultado de todas y cada una de las novelas de la tarde que compartió con su madre, la guerrera del amor absorbió que el amor es difícil. Que el amor es una lucha. Al tiempo que se enamora, entonces, lucha para que el enamorado sea su enamorado. La entrega total por una causa, la causa del amor, lo vale todo para la guerrera. Es paciente, espera. Es tolerante, soporta mentiras, soporta engaños, soporta
lo insoportable, porque sabe (está convencida, realmente, tanto que ni siquiera se da cuenta) que de un minuto a otro, el tiempo del amor lo curará todo. Que el tiempo del amor está por llegar. Lo perdona, le cree cuando le dice que es la última vez. La guerrera del amor se arrastra ante su enamorado y desde ahí, bien abajo, pretende arrastrarlo a el también.

La guerrera piensa que su enamorado vive en un mundo de tinieblas, oscuro, del que ella tiene que sacarlo para llevarlo al suyo, un mundo ideal, un mundo en el que lo bello es bello porque sí y el amor es amoroso siempre. Y él no es ignorante. Él sabe de ese mundo, alguna vez lo ha pisado, y por haberlo pisado alguna vez sabe que no quiere volver. No quiere un mundo ideal donde el amor sea amor siempre y lo bello sea inmutable. Quiere quedarse en su mundo, en su oscuridad, porque su oscuridad le pertenece, y el mundo ideal de la guerrera no. El mundo ideal de la guerrera lo encandila tanto que le hace doler los ojos.

Ella espera, paciente, que se de cuenta. Que se de cuenta que quiere estar con ella, en su mundo. Y en esa espera se desespera porque no puede moverlo ni un centímetro o porque, y esto es aun peor, lo mueve un centímetro y él retrocede quince. Pero la guerrera no se rinde. Ella le muestra su mundo, le convida su amor, y el se lo devuelve con el envoltorio, lo cambia por cualquier otra cosa, la deshecha como si fuera la nada misma. Pero ella, guerrera, sigue, guarda su amor, o redobla la apuesta y le da algo mayor, que él sigue devolviendo. Y así, en un ciclo infinito, en el que la guerrera entrega su amor y él lo devuelve, en un ciclo en el que ella espera sentada que él venga; o se levanta y va a buscarlo pero no lo encuentra; o lo encuentra y el no la mira. En todo ese ciclo la guerrera pierde fuerzas, pierde esperanzas, pierde la paciencia.

Un día la guerrera se queda definitivamente sin nada. Levanta su espada y le pesa tanto que su cuerpo se desploma sobre una cama en la que hay, de un lado una caja de pañuelitos descartables, y del otro un control remoto. Ya no tiene fuerza, ni tiene ganas, ni tiene nada para ofrecer. Ya no puede seguir luchando, ya no puede mas. Y esa falta de fuerzas se convierte, entonces, en una certeza, y la guerrera del amor se incorpora sobre la cama, y dice en voz
alta: “Ah, pero qué pedazo de pe-lo-tu-da”. Y con esas palabras la guerrera levanta sonriente la banderita blanca, y cierra un ciclo, el de la guerra, e inaugura otro, el de la rehabilitación.

Hoy, en estos últimos días de rehabilitación, en estos últimos momentos antes del alta definitiva, a veces se pregunta, entre lágrimas, por qué, por qué no funcionó, por qué ella, que lo dio todo, terminó sin nada. Pero, y esto es fundamental, ella ya no espera una respuesta certera, ni espera soluciones mágicas. Se pregunta los por qué, pero ya no necesita escuchar la respuesta, ni necesita transformar la respuesta en algo mas, en otra herramienta, otra estrategia, otra batalla. Ella ya no se pregunta qué mas puede hacer, qué otra cosa está a su alcance. Ella ya no es mas una guerrera del amor.

martes, 21 de diciembre de 2010

Esa media naranja

Post escrito por Muchacho de Mejor disparame.

Cuando dos tortolitos transitan el noviazgo son víctimas de algunas exigencias de la moda, la galantería y el buen gusto. Uno se prepara para ver a esa persona que nos quita el sueño. Elegimos aquella remera sin manchas de antitranspirante que nos disimula los kilos de más y no nos marca con exageración los rollos o las mamas crecidas. Además, siempre tenemos a mano una fina fragancia para embebernos, un delicado jean que nos realza la figura y, lo más importante, un calzón divino e inmaculado que nos hará justicia incluso en una habitación con poca luz.

La convivencia todo lo cambia. Durante los primeros días uno va viendo como la sensualidad se neutraliza de tal modo que no crees que estás viviendo con esa persona que te robó por primera vez un beso meses atrás. Ves a tu media naranja cepillándose los dientes mientras camina por la casa, como se rasca con ganas el culo y como se acomoda impúdicamente el ganso casi el 80% del tiempo que pasan juntos. El sexo deja de ser un momento especial para convertirse en algo más casero e improvisado, aunque eso sí es bueno.

También, dentro de la vorágine que implica convivir, aparecen nuevas actividades que uno bien repudiaba en otros momentos. Uno se encuentra lavando ropa todos los días pero antes hizo falta juntarla de todos los rincones del hogar. Además, la ropa hay que colgarla y doblarla para ser guardada. Hacer la comida es todo un evento; algunas veces con aciertos en los gustos y porciones, y otras veces son fracasos tras fracasos.

Quiero, mediante este encuentro, aconsejar y advertir a todo sujeto que esté próximo a una convivencia: no es fácil, no es simple, a veces cansa y veces uno se quiere ir en una Ferrari a cualquier lugar del planeta menos a esa cama. Sin embargo, es la experiencia más importante que me tocó pasar; la elijo todo el tiempo y la priorizo ante todo. ¿Es el amor, el bienestar de los dos o qué? No lo sé. La convivencia es una etapa que puede eternizarse si ambas personas lo procuran y, claro, siempre y cuando algún misterio siempre se guarde, ya que yo no quiero ver la maquinita de afeitar que te pasas por las nalgas cuando te bañás.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Chick flick II

Este post fue escrito por Botona de Botona.

Si nos pusiéramos exigentes, todas las películas románticas deberían ser un poco más como las de acción. Como Rocky, como Duro de Matar, cada historia debería tener 4, 5 partes y secuelas.

Todas suspiramos aliviadas cuando los protagonistas, al final de la peli y después de lo incontable, se dan un beso. Pero para ser justos, ese es sólo el comienzo de la saga.

Yo quiero saber, en clave rosa, qué pasa después de la primera cita formal. Si él la llama, si tardan mucho en verse de nuevo, si ella lo sigue queriendo cerca después de ver que el muchacho es amarrete con los mozos.


Me dejaría mucho más tranquila ver que después de la primera vez que tienen sexo, ella no se siente entregada, ni él deja de buscarla porque ya tiene lo que buscaba.

Finalmente, para la cuarta o quinta parte, quiero ver cómo superan la primera pelea. Agradecería saber cómo vuelven de las cosas horribles que se dijeron, de qué forma se reconcilian, quién da el primer paso.

Necesito sentirme identificada con una heroína que llegue al punto de no estar ansiosa cada vez que suena el teléfono, que aprende a manejar ansiedades en el largo plazo, que supera un montón de primeras veces. Una heroína que sigue de novia después de presentaciones, familias, trabajos, vacaciones, crisis y distancias.

Es que yo, llegado el caso, no quiero ser Drew Barrymore que consiguió sólo ser besada, yo quiero ser Stallone, y después de años seguir en la misma, habiendo sobrevivido un montón de batallas.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Aire

Post enviado por Andreina

En estas fechas cercanas a las fiestas uno se plantea y replantea muchas cosas y desea que el año entrante sea mejor. Y yo no soy la excepción, pero sí con la excepción de que me he replanteado el hecho de desear que el año que viene sea mejor. Para mi, "mejor" es hoy!

Dicen que la tercera es la vencida y el 7 de diciembre se cumplió un año de mi tercera. El tercer llamado de atención que me dio la vida por medio de su antítesis. Lamentablemente creo que sólo de ese modo uno despierta y deja de preocuparse por banalidades para desear hasta el simple hecho de querer disfrutar el aire que uno respira. ¡Respirar! Acto inconsciente del cual muchos no nos percatamos y que nos mantiene vivos. ¡Y la vida pasa tan rápido!

Por eso, hoy, ahora mismo, quiebra reglas, perdona rápido, besa lento y ama de verdad. No dejes pasar una oportunidad que te haga feliz sólo porque otros no lo aprueben. No te resignes ante nada porque, mientras tus antecedentes y circunstancias pueden haber influenciado en lo que eres, sólo tú eres responsable de lo que llegas a ser y a lograr. No temas a los cambios: "Un cambio, una oportunidad" ¡Arriesgate! Puede que la vida te tenga preparada una hermosa sorpresa! Y agradece... agradece mucho, pues tienes mucho porque agradecer, estoy segura.

Cuando tengas la sensación de que todo va mal, recuerda: el paradigma en el que uno vive, no es la única opción que uno tiene. Todo es posible en la vida mientras haya AIRE.

Les deseo una muy Feliz Natividad a todos! (Feliz nacimiento! Feliz despertar!)

sábado, 18 de diciembre de 2010

Out of blog

En horas nada más estaré subiendo a un barco que nos va a llevar de regalo a Brasil. Todavía no hice valijas, no preparé nada, no tengo listo ni un 5% de todo lo que debería pero... ya están todas programadas las entradas de invitados especiales y lectores que enviaron sus textos. Muchas gracias a todos ellos y espero que a ustedes les gusten y que sea una especie de respiro de Pau :P

¡Espero que tengan una feliz navidad todos los que festejan y un buen viernes libre para los que no!

¡Nos vemos en unos 10 días!


viernes, 17 de diciembre de 2010

Mi parte geek

Tener un novio geek no es lo único geek que hay en mi vida. Yo también tengo mi costado tecnológico bastante desarrollado y la gente de Parte Geek me invitó a participar en sus perfiles para mostrarlo. Pueden ver mi perfil acá o acá (cuac).

En otro orden de cuestiones, anoche me acosté a las 5:30 (fiesta de fin de año del laburo) y estoy levantada desde las 9:30. Eso, junto al dolor de rodillas y pies, son una muestra de que estoy vieja: más vieja estás, menos dormís.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Y morirme contigo si te matas

Un adulto promedio de hoy en día tiene pocas relaciones cercanas: con sus padres, con sus hijos, con su pareja, con algunos amigos y con su PC.

La posta es que nuestra computadora personal se convierte en alguien presente constantemente en nuestras vidas y, cuando menos te das cuenta, tenés más contacto con ella que con una persona de carne y hueso.

Cuando me fui a vivir sola, mamá me regaló mi propia PC de escritorio a cambio de mi promesa de terminar la tesis. La PC llegó pero la tesis nunca se terminó (perdón mamá).

Luego, sufrió cambios y se transformó en otra el día que G. trajo su propia máquina a vivir con nosotros; el día en el que realmente se vino a vivir conmigo porque, es así, tu novio no vive con vos hasta que no mudó su máquina. Ese día empieza la convivencia.

Ahora decidí pasarme a una laptop porque quiero ser lap top. Me compré una Dell a la que bauticé Antonio, no me pregunten por qué. Y está llegando el sábado, según dicen. Y, mientras tanto, la otra, como presintiendo que se viene su final, empieza a amenazar de muerte o suicidio.

Se apaga cuando abuso de ella con el Lightroom, se queda en blanco cada tanto, se va muriendo de a poquito. Es como si me gritara "si me dejás me mato, ¿me escuchás? me-ma-to!".

Ya tiene un destino asegurado: se jubilará en casa de mis viejos, donde no le pedirán tanto como le pido yo. La vamos a dejar nuevita y limpita para que funcione lo mejor posible y, claro, la vamos a extrañar.

Mi último vestigio de soltera se va con ella.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Casi 1000

Me acabo de dar cuenta de que esta es la entrada 993 de No soy yo, sos vos y, dado que el domingo me voy de vacaciones, lo más probable es que la entrada número 1000 sea un aporte de un externo y no algo mío. Sin embargo, ¿por qué festejamos los números redondos? Festejemos 993 posts de NSYSV, si es que es algo que valga la pena festejar ;)

Y nada, viste que estas fechas (?) te ponen nostálgica y empezás a pensar en los primeros tiempos, los primeros comentarios, los cambios que hubo a lo largo de estos 993 posts (cambios de estilo, cambios de direcciones, cambios de ánimo, cambios de casa y de muchachos y un etcétera gigante de cambios).

Algunos de ustedes andan dando vueltas por acá desde casi casi los inicios. Cla, Pura Lopez, Naranja Silvestre, Wally. Y más, muchos más. Algunos ya no están como bloggers (como Cambalache emocional) pero tengo la secreta esperanza que sigan leyendo desde afuera (como Ms.V.) y cuando los veo reaparecer en algún comentario, me sale una sonrisa como cuando te reencontrás con un amigo que hace tiempo que no ves.

No puedo ni empezar a contarte todas las cosas que me dió este lugar, la gente increíble que conocí, las experiencias que me hizo vivir. Es como un hijito, vistesss? Y bueno, a un hijo se le festeja todo: cumpleaños, cumplemes, cumplesemana (?). Y a este blog le festejamos pocas cosas pero no quería dejar de tomar esta oportunidad simbólica y decirle gracias, querido blog.

Y gracias a ustedes porque, como siempre digo, si no me importara lo que la gente piensa y comenta, escribiría en un .doc en word. Y la verdad es que si sigo escribiendo acá es porque sus comentarios me alimentan de diversas formas (los buenos y los malos) y, aunque ande vaga ultimamente con el tema de responder todos sus comentarios, amo cada uno de ellos.

Y ahora me voy, porque me pongo así, boludona, y me emociono por un blog, te das cuenta? Por un blog! Queridos, voy a cerrar este post acá con una última frase: Tenkui, queridos. Tenkiu very mach.

(plis, no me digan que un blog no es como un hijo, no me saquen la ilusión)

martes, 14 de diciembre de 2010

Finalista

Nunca gané nada. Ni la lotería, ni una rifa, ni un susto. Estoy tratando de hacer memoria, pero no... creo que no gané nada. Como que ya va siendo hora, ¿no?

Ahora soy finalista en la votación por el blog femenino del año organizado por la revista Victoria Rolanda. Ya les vengo pidiendo que me voten desde acá al costado pero, por las dudas y para aquellos que me leen desde sus readers, se los pido por acá, humildemente, con ganas de ganar, sí, pero esperando que gane la más mejor (?). Vontemé! No es por el jean y la remerita, es por el hecho de ganar algo, alguna vez, en mi vida.

Quedé entre las 5 finalistas, entre las que están grosas de este mundo blogger (como M, una ramera) y yo dudo mucho que pueda ganarles pero no perdemos nada con intentarlo, no?

Para votar, pueden hacer clic acá.
Muchas gracias y disculpen las molestias ocasionadas.
Saludos cordiales,
Paula

Línea pesi

Así como hay fundamentalistas de la religión, de las formas de vida, de política y de otras tantas cuestiones, también hay fundamentalistas de la Coca y de la "pesi". Yo ya les conté varias veces acerca de mi adicción a la Coca. No a cualquiera. Tiene que ser común, bien fría, sin hielo y, si se puede, de botella de vidrio (aunque esto último no es determinante).

¡Qué odio cuando el mozo te dice "línea pesi"! Es un segundo fatal en el que pienso: "qué hago? tomo "pesi"? Nah... mejor agua con gas". Y es que es así, los que somos fundamentalistas de la Coca no aceptamos ninguna imitación berreta.

Haciendo un paralelismo con el amor, yo digo que las mujeres, a veces (ojo, a veces) nos encasillamos en querer conseguir un tipo o cierto tipo de chico y no aceptamos nada que no sea Coca. Yo no digo que te tomes una pesi, pero ¿por qué no probar, al menos de vez en cuando, con un agua con gas?

Y hablando de segundos fatales, les "copioypego" algo que compartí ayer por Twitter: Ese segundo fatal en el que mientras ves como algo se te cae al inodoro decidís si vas a meter la mano para sacarlo o no.

¿Saben la cantidad de veces que se me cayeron cosas al inodoro? No se dan una idea.

Eso, nada más, chicos. Nos vemos. Sean felices.

(Este post lo escribo inmediatamente después de leer este post del Capitán Intriga)

lunes, 13 de diciembre de 2010

Ay, no

Ay, chicos, ¿cómo no me avisaron? Este blog se está volviendo un embole... Es pura psicología barata y autoayudismo berreta.

¡Ustedes son mi gente, deberían haberme dicho algo!

Me siento como esas minas que salen vestidas a la calle con una pollera que muestra el traste o una remera que marca demasiado los rollos y todo el mundo piensa "¿cómo nadie le dijo que le quedaba mal? ¿es que esa chica no tiene nadie que la quiera?".

Vivir para contarla

La gente que vive llorando por tragedias que sucedieron en su pasado debería rever su realidad y pensar cuánto de la amargura que viven día a día es consecuencia de un estado de la mente y no un real estado de drama.
Hablo de esa gente que se determina a sí misma por lo vivido: mudanzas, relaciones, padres conflictivos y todo un etcétera de posibilidades.

Soy una fiel creyente de que uno es responsable de cambiar lo que puede en su vida y aceptar lo que no puede cambiar, siempre eligiendo el modelo con el que analizamos nuestra realidad y decidiendo cuánto drama, cuánta comedia, cuán felices queremos ser.


viernes, 10 de diciembre de 2010

jueves, 9 de diciembre de 2010

Sacame una foto

Ahora que juego a ser fotógrafa (?) voy reafirmando mis creencias con respecto a la actitud que la gente toma ante una cámara:

1- Tenés el típico que dice "ay, no, no me saques fotos" mientras se acomoda el pelo y la ropa para salir bien
2- Está el adulto de mediana (o avanzada) edad que dice "a mi sacame una sin arrugas, eh? o después hacele photoshop" (o "photoshow" como le dice mi viejo)
3- También está ese (generalmente esa) que sale igual en todas las fotos. Cara ensayada, sonrisa acomodada, cabeza apenas torcida.
4- Nunca falta el que simula no notar que le estás sacando una foto, y mira al horizonte como marinero buscando tierra después de meses de alta mar
5- Claro, también están la minita que siempre quiere ser sexy y se caracteriza por la boca de pato y el tipito que sale siempre con pose de macho pistola

De todos estos tipos, yo no soy ninguna. Yo soy la que se esconde detrás de la máquina.

Y ustedes ¿qué hacen cuando son apuntados con una cámara?

(Es lógico que muchos se sientan amenazados ante la cámara si, para sacar una foto, tenés que apuntarlos)

lunes, 6 de diciembre de 2010

La importancia de las cosas

Voy a decir una obviedad pero, no por eso, menos cierta: a todos nos importan cosas distintas. A vos tal vez te importe que tu novio te llame al menos tres veces por día. A la que tenés al lado, tal vez le importe disfrutar de la vida sin ninguna atadura. A tu vieja tal vez le importe que no dejes vasos sucios por toda la casa.

A algunos les importan cosas más abstractas: ser feliz, ser profesional, acabar con el hambre en el mundo. A otros, en cambio, les importa conseguir cosas materiales, tener el último televisor en el mercado, conseguir ese aumento de sueldo.

Bajar de peso, tener el pelo divino, comprarte toda la ropa, tener alguien a quién volver todas las noches, tu gato, tu computadora, tu mundo online.

Y es así como que a todos nos importan distintas cosas en distintos niveles, haciendo que juzguemos las vidas de los otros con nuestras propias necesidades. "¿Cómo se banca que el tipo la llame todo el tiempo?" "¿Por qué gasta tanto tiempo en peinarse todas las mañanas?" "¿Cómo puede ser que le interese tanto lo que el mundo diga de ella?".

Tal vez, y digo tal vez, sería mejor no juzgarnos tanto. Entender que todos somos diferentes, aunque sea en cuestión de niveles, y que es imposible que todos nos amen y gusten de todo lo que hacemos.

Tal vez, y digo tal vez, ya sea hora de dejar de buscar la aprobación en los otros y encontrarla en mí misma.

Reencuentros

Somos seres humanos, sociales por naturaleza, con la necesidad imperiosa de relacionarnos, de establecer lazos que nos unan y nos brinden contención. Y sin embargo, muchas veces, esos lazos son rotos, perdidos, afinados hasta llegar casi al punto de ruptura. La vida, dicen, esta llena de momentos de encuentro y desencuentro. Gente que pasa por tu vida para curarte, gente que pasa por tu vida para lastimarte, gente que te hace feliz y también de la otra.

Las personas llegan, pasan, se quedan y/o se van. Y está bien que así sea. Dejar ir a la gente es parte de la vida. Pero, ¿qué hay de aquellos de los que nos arrepentimos de habernos alejado? ¿Podemos recuperar esas relaciones?

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Hoy, en Palo y a la bolsa, vamos a charlar sobre los reencuentros: los que queremos vivir, los que vivimos, los que nos quedan por vivir, los que desearíamos nunca haber vivido.

¡Cambiamos de radio y de día y horario! Ahora vamos los lunes por www.ciclopradio.com.ar de 19 a 21. ¡Los espero hoy para que compartan con nosotros sus experiencias y sus opioniones!

Palo y a la bolsa: Twitter - @paloybolsa Facebook - www.facebook.com/paloyalabolsa Formspring para emergencias amorosas - formspring.me/paloyalabolsa Mail - paloyalabolsaradio@gmail.com

sábado, 4 de diciembre de 2010

Escribí en NSYSV II

Cuando me fui de vacaciones en marzo se me ocurrió invitarlos a suplirme por los días en los que yo no iba a estar. Lo hice con poco tiempo y, esta vez, no quiero que me pase lo mismo.

El 19 de diciembre me voy y no vuelvo hasta el 27. Entonces, una vez más, los invito a mandarme sus textos, ideas, loquesea y yo, previa selección, dejaré todo programado para que en esos días salgan sus textos publicados.

Si a alguien le interesa, la oferta está abierta hasta el 13 de diciembre. ¿Cómo hacen? Me mandan un mail a nsysv.blog@gmail.com con lo que quieran publicar y con qué nombre quieren que aparezca. Por supuesto, si tienen blog propio, con el link para que lo incluya en el post.

Además, estoy negociando (?) con algunos bloggers famosos para invitarlos a escribir en mi blog en esos días. Va a estar súper. Yo no voy a estar.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cómo quieres que te quiera

Hace un par de noches hablaba con Arizona acerca de las relaciones amorosas y cómo, ante una misma frase, las dos pensábamos diametralmente opuesto.

Y entonces me dí cuenta de que, ante los amores, hay dos tipos de minas:

1- Las que tienen miedo de que las quieran
2- Las que tienen miedo de que no las quieran

Yo, lamentable y felizmente, estoy en el segundo grupo. Vos ¿en cuál estás? (y no me digan que en el grupo de la gente sana que establece relaciones amorosas sanas y duraderas porque pierde la gracia).

PD: Respondan la encuesta que está acá al lado! Plis! Me facilitan la vida radial :P