jueves, 29 de abril de 2010

No soy yo, sos vos

Hace ya algún tiempo que lo vengo pensando. Todo tiene un ciclo y llega un momento en el que es mejor decir adiós y empezar de nuevo.

Alguna vez ya lo hice y terminé volviendo, pero esta vez (creo) va en serio. Estoy cansada del blog. No se me ocurren cosas nuevas. No tengo nada que decir. Siento que todo es repetido, trillado, aburrido. Tal vez no sea así, pero es lo que siento. Y no tiene mucho sentido seguir intentando.

Soy una convencida de que la vida debería ser fácil y fluir. Y, a veces, somos nosotros mismos los que no dejamos que eso pase. Nos estancamos, en una época, en un sentimiento, en relaciones o en nosotros mismos y en lo que creemos que somos.

Hoy yo me siento así. Quedan algunas cosas colgadas, pero no tengo ni ganas ni ánimos (de escritora) para escribirlas.

El día que entré a blogger y armé este blog no imaginé, ni en pedo, que iba a durar tanto y que me iba a dar tantas cosas, entre ellas conocer al hombre que hoy tengo a mi lado. Agradezco, entonces, por las amigas que llegaron, por las experiencias y por G. que, sin dudas, justifica y valida todo lo que este blog significa.

Es un blog, nada más, pero a través de este blog yo sentí muchas cosas, demasiadas tal vez, y le tengo un cariño especial. Casi casi como si fuera una entidad, un algo palpable y real. Y es por eso que creo que lo mejor es dejarlo así, como está.

A todos ustedes, los que siempre comentan y los que no, los que hace años vienen siguiendo NSYSV, les digo gracias. Por sus ideas, por sus comentarios, por sus mails que me sorprenden. Gracias por leer y por acompañar; por bancarme y por refutarme; por aplaudirme y por putearme.

Me retiro, señores y señoras. Ha sido un placer, pero ya es hora de que este blog se vaya a dormir.

martes, 27 de abril de 2010

¿Es así o no es así?

Si tu novia no tiene ganas de garchar con vos una noche, es normal.
Si tu novio no tiene ganas de garchar con vos una noche, preocupate.

¿Qué dicen?

lunes, 26 de abril de 2010

34. Te quiero, pero...

(Post inspirado por Apuf)

Si existe un pero después del "te quiero" entonces tanto no te quiere. O te quiere como amiga, que no sé si no es peor.

Durante mis años de soltería (parezco una vieja ya) escuché varias razones por las que no podían (lease querían) estar conmigo: no es el momento; acabo de salir de una relación; necesito estar solo; el laburo ocupa toda mi vida hoy por hoy.

Sin embargo, de todas las que escuché, la peor fue, sin dudas, aquella que me dijo ese muchacho que me dejó (y usamos el término dejar en un sentido amplio ya que nuestra relación nunca fue más allá de un amigarche con mas garche que ami) mirándome a los ojos y diciéndome, en resumidas cuentas: yo te quiero pero... ella llegó antes.

domingo, 25 de abril de 2010

1:44 de puro amor

Todos conocen el famoso video de Google donde, a través de búsquedas, vamos descubriendo la historia de un muchacho que se enamora de una francesa.

Ahora, gracias a los esfuerzos de producción de NSYSV, mirá una versión más realista:



(Tercer intento y van...)
(Si no se ve a pantalla completa, no se ve nada)

jueves, 22 de abril de 2010

33. ¿Me querés?

(Post inspirado por Luispower) + una pregunta en formspring.me que disparó mis recuerdos.

¡Cuántas veces me lancé a declarar mi amor a hombres (chicos) que en realidad ni se habían fijado en mi!

En medio de una nebulosa causada por una infatuation totalmente borracha me confesaba, les confesaba, un amor que durante mucho tiempo previo había logrado mantener oculto. Y, dejenmé decirles, el resultado nunca fue bueno (salvo esa vez que lo enamoré al tipo en cuestión en dos minutos con mi salvaje coraje).

La humillación del walk of shame posterior a una declaración de amor con resultados negativos no tiene parangón. Mirar a los ojos nuevamente a esa persona que, hasta ayer, sólo te veía como una amiga más y ahora ve a la chica que le dijo, tal vez (tal vez) entre lágrimas, "pero no te das cuenta, pelotudo??? no te das cuenta de que estoy hasta las manos con vos???" debe ser una de las cosas más terribles que tuve que vivir.

Pero parece que tan terrible no era porque una y otra vez le confesé mi amor al que le tocara el turno, porque siempre fui así, enamoradiza y boluda. De esas que caen en dos segundos y se levantan en tres meses. Y ni siquiera sé si algún día aprendí a no ser más esa, aunque durante 7 años me haya desquitado de todos esos niños en uno sólo, haciéndolo parir por todos los lugares posibles. Y se cansó, claramente. Y me mandó a la mierda. Con todo el derecho del mundo, ¿eh? Porque yo puedo ser muy boluda pero cuando me doy cuenta, me doy cuenta.

Hoy digamos que soy más equilibrada. Pasé de ser la entregada a la hija de puta a una mujer equilibrada (ignoremos el año y medio de soltería porque, creanmé, cualquier juez diría que yo no me encontraba en mi sano juicio, era emocionalmente inestable y cualquier movimiento extraño podría ser justificado por una emoción violenta que me vuelve inimputable, si! IN IM PU TA BLE). Pero cada tanto me agarra esa cosita de no poder creer que él me quiera y le digo, así como quien no quiere la cosa: "me querés?".

miércoles, 21 de abril de 2010

I opened up the doors

El problema fundamental de ser independiente, autosuficiente y segura ante el mundo desde muy chicos es que nadie cree que necesites una mano, incluso cuando más la necesitás.

lunes, 19 de abril de 2010

¡Pobres los hombres!

  • Una vez al mes, al menos, tenemos ataques de hipersensibilidad, nos duele todo y nos ofendemos por cualquier cosa.
  • Les pedimos que sean honestos pero si nos dicen que algo nos queda mal, nos enojamos.
  • Queremos que sean demostrativos pero si nos dicen te quiero demasiadas veces al día nos sofocamos.
  • Esperamos que sean apasionados en la cama pero sólo cuando nosotras tenemos ganas; en caso contrario, los corremos al grito de 'no seas pajero!'.
  • Se bancan que les digamos 'nada' cuando es claro que pasa de todo. Y entienden que tienen que insistir.
  • Nos enojamos si no se acuerdan de fechas especiales pero si nos mandan un ramo de flores al trabajo les decimos que están marcando terreno.
Evidentemente, no somos fáciles y bancarnos debe ser demasiado duro.

(¿Es demasiado obvio que hablo en plural para evitar hablar de mi misma?)

viernes, 16 de abril de 2010

Juro que lo intento

Juro que intento salir de mi zona de comodidad. Juro que busco que este nuevo desafío sea un motivador y un camino de aprendizaje. Juro que trato, por todos mis medios, de encontrarle el gustito a la cosa nueva y no pensar en el pasado. Juro que no quiero quedarme estancada, simplemente porque resulta cómodo.

Y sin embargo, todos los días, intento escaparme y volver a mi rutina. De repente, me encuentro abriendo excels que no debería abrir; haciendo cosas que no debería hacer; yendo a lo conocido y familiar. Me veo buscando mi lugar anterior; tratando de mantener lo que debería dejar ir; involucrándome de más en los problemas que ya son de otro. Extraño mi viejo escritorio, mis viejos compañeros de equipo, mi viejo jefe.

Lo nuevo no está tan mal, pero lo viejo es tan mío, de alguna forma, que cuesta mucho dejarlo ir.

Ya no me quedan dudas: cambiar de trabajo es como cortar con un novio.

jueves, 15 de abril de 2010

Lágrimas de cocodrilo

- Me acaban de robar - me dijo apenas cerré la puerta del taxi y terminé de acomodarme. "Esto me suena conocido", pensé mientras recordaba que algo similar había pasado hace dos semanas cuando me subí con una amiga a un taxi - Una chica, se subió en Callao y Santa Fe, me dijo que íbamos a Retiro y cuando estábamos llegando, me apuntó con un caño y me metió en la villa. Ahí la esperaba un tipo, me sacaron todo. ¡$600 había juntado hoy!
- ¡Qué cagada! - le dije, pensando en todo el esfuerzo que habría hecho para conseguir tanta plata
- Me sacaron todo. Hasta que quisieron sacarme la alianza y no me salía, y ahí la chica le dijo al otro "Cortale el dedo". Se empezaron a pelear entre ellos, él le pegó una piña y se bajaron del auto. Yo me escapé.
- ¿En serio? ¡Qué locura! - le dije, sorprendida realmente.
- Encima, voy a la comisaría y me dicen que para hacer la denuncia tengo que pagar $10. ¡Si me acaban de robar todo!

Ese fue el primer quiebre en la historia. No tiene mucha lógica que te cobren por hacer una denuncia de robo. Nunca hice una, pero intuyo que eso no es cierto (aunque en este país cualquier cosa puede ser cierta).

Mi nivel de respuesta a la charla empezó a disminuir. Algo olía mal (y no era yo).

- Esa plata la iba a usar para regalarle algo a mi hijita. Hoy es su cumpleaños. 'Un pollo con papas traeme' me dijo ella. Yo pensaba comprarle un vestidito en la feria. Y ahora ni para comer puedo llevarle.

Apelación a la compasión 1. Golpe bajo 1.

- Yo soy viudo, ¿viste? Mi mujer se murió hace tres años. Vivo con mi viejo.

Apelación a la compasión 2. Golpe bajo 3 (viudo + vivir con su padre).

- Encima mi hijita es cieguita ella. Hace tres años que junto plata para operarla.

Apelación a la compasión 4. Golpe bajo por 2000. Aunque a esta altura de la charla lo único en lo que pensaba era "¿hasta dónde piensa llegar?" y mi cinismo estaba en su cumbre.

- Todos los días llego y ella me toca los bolsillos y me dice "¿Me trajiste platita para operarme, papito?" - agregó al ver que mi reacción era prácticamente nula - Fui a los medios, al gobierno, a todas partes. El gerente del banco me hizo una cuenta para que hicieran las donaciones. A las tres semanas me la cerraron por falta de movimientos - más inconsistencias en la historia.

Creo que en algún momento entendió que no me estaba llegando su mensaje y encaró por el lado por el que, supuso, me iba a llegar:

- Es que la gente no se interesa, no le importa. Los que más tienen son así, no piensan. Los más humildes son los que más me ayudaron. Los que pueden, de verdad, no. El gerente del banco, un gauchito, me hizo un cheque por $2000 y me dijo "andá a los médicos, vos no sos ni Tinelli ni Maradona, no vas a juntar la plata en los medios". Mi viejo siempre me decía (¿por qué habla en pasado si el viejo sigue vivo y vive con él?) "el mundo es una rueda, todo vuelve". Pero no es así. Los que pueden, no te ayudan, no te dan.

En ese momento, viendo que yo seguía sin responder, apeló a las lágrimas. Empezó a hacer gestos exagerados, secándose una supuestas lágrimas que, claro, yo nunca vi, no sólo porque era de noche sino además por estar detrás. Siguió emitiendo lágrimas de cocodrilo, y cada tanto me tiró un "Disculpame, eh? Disculpame".

Finalmente llegamos a destino. Eran $18,50. Le di $20, le dije "está bien así" y me bajé del taxi. Lo único que pude pensar en ese momento fue "Este hijo de puta me acaba de sacar $1,50 a puras mentiras".

Subí a lo de mi hermana, le conté lo que me acababa de pasar y me dijo "A mi me pasó lo mismo, yo le di $20".

La pregunta es: ¿Cuánto extra saca el tipo por día con esta historia?

miércoles, 14 de abril de 2010

¿Superada yo?

Es sabido que en toda pareja siempre en algo uno tiene que ceder, y lo mismo corre para el otro. A veces se cede en cosas chicas y otras en cosas bastante más grandes.

En mi caso, y después de un tiempo de lucha interna y externa, me di cuenta de que si quería estar con G. iba a tener que ceder a la idea del casamiento típico: el vestido blanco, la iglesia y la fiesta posterior. No es que yo quisiera casarme y hacer una fiesta multitudinaria, pero mi familia es gigante y, de por sí, cualquier reunión que nos incluya a todos, no baja de los 150 presentes.

Sin embargo, así como yo cedí y dije "ok, no me voy a casar a la antigua" G. tiene muy claro que esa frustración me va a acompañar el resto de nuestros días. Y no es que viva pensando en que no voy a usar nunca un vestido espectacular hecho a medida, o que mi papá nunca me va a llevar camino al altar. No, no. Al final no era tan terrible.

Eso sí, no puedo evitar llorar cada vez que veo una escena en una película, serie o hasta un pedorro programa de Utilísima donde se muestra un casamiento. Y, mucho menos, puedo evitar que las lágrimas se me escapen cuando voy a una iglesia y veo entrar a la novia. Y así como yo me banco la frustración, él se tiene que bancar mi reacción.

(Lo más gracioso de todo es que, por más que yo lo tenga más que aceptado, mis amigas insisten en que algún día él va a cambiar su forma de pensar y vamos a tener nuestro gran casamiento. ¡Ilusas!)

lunes, 12 de abril de 2010

Somos machos

¿Alguien me puede explicar por qué los hombres tienen esa necesidad de cambiar sus personalidades radicalmente cuando se encuentran en manada y empiezan a hablar de sus mujeres como las guachas que les complican la vida?

¿Existe acaso algún código común que prohibe hablar bien de sus parejas?

¿O es que tienen necesidad de demostrar que ellos son re machos y que en realidad los "atraparon en la jaula"?

¿No se dan cuenta de lo boludos que quedan?

viernes, 9 de abril de 2010

XY

Las mujeres tenemos una relación especial con nuestros cuerpos. Los amamos, los odiamos, los cuidamos y a veces los abandonamos.

Una mujer puede decir cualquier cosa de su propio cuerpo y no pasa nada, pero lo mismo dicho por otro y, especialmente, otra, puede ser el peor de los agravios.

Tenemos nuestras partes favoritas, pero probablemente si nos preguntan, digamos que nos gustan nuestras manos, ojos o nariz.

El cuerpo de una mujer determina, muchas veces, su forma de moverse en la vida. La seguridad que transmiten muchas feas muchas veces es envidiada por las más lindas.

Yo vi a la más fea llevarse el premio, mientras la más linda se quedaba esperando. Yo vi a la más linda levantar todas las miradas mientras las demás quedaban de escoltas.

Las mujeres deberíamos aprender a querernos más, no sólo por lo que somos internamente sino también por lo que somos externamente.

Porque ya lo dijo alguien: no hay mujeres feas, hay mujeres haraganas. Y yo agrego: las feas son las que se creen feas. Para ser linda no se necesita un cuerpo especial o una cara perfecta. Simplemente creersela un poco y confiar en nuestra feminidad.

jueves, 8 de abril de 2010

Grande ma!

En algún momento, mamá, mujer ultra conservadora y de ideas más que tradicionalistas, se convirtió en una mujer que acepta que su hija viva con su novio ("ojalá reviertan la situación, pero yo igual la veo bien, así que estoy tranquila") y, además, me manda mails con relatos sobre sexo, donde me dice "cuando lo leí pensé en vos, leelo cuando puedas". Y eso me gusta. Mucho.

martes, 6 de abril de 2010

Simplemente

Que con las traducciones hagan cualquiera con los títulos de las películas, esta OK. No es que me guste pero ya estoy acostumbrada.

Ahora, que al traducir un título cambien un concepto y que ese concepto se difunda, no.

Chicas, el concepto no es 'simplemente no te quiere'. El concepto es 'simplemente no está tan enganchado con vos'. Y eso cambia mucho las cosas, no?

lunes, 5 de abril de 2010

Onda, onda*

Los hombres nunca van a entendernos. Y no porque no le pongan onda o porque no les interese. Simplemente, piensan de una forma totalmente diferente y su universo sólo se une con el nuestro en ciertos y contados puntos.

Dado que G. no me regaló nada por mi cumpleaños y luego de descubrir las maravillas de la buclera (gracias a mi amiga Botona que me presento la buclera gorda y no la chiquita) decidí darle la oportunidad a él de "zafar" de tener que ocuparse de mi regalo y le dije:

- Amor, ya sé qué quiero para mi cumpleaños: una buclera.
- Pero hace dos meses lo querías lacio! - fue su respuesta automática, en clara referencia a mi "plastificado" (AKA alisado progresivo) al que sometí mi pelo en diciembre.

Ni me gasté en explicarle que la buclera no es para hacer bucles específicamente (Dios nos libre y nos guarde de los bucles a lo Shirley Temple). Me limité a reírme y dejar que pensara que soy una indecisa o, en el mejor de los casos, que todavía no encontré mi identidad.

Vos, mujer, sabrás entenderme. Vos, hombre, dudo que lo hagas.

*buena onda... clap clap (es imposible decir dos veces "onda onda" y no seguirlo con un "buena onda" y dos aplausos cortitos, ¿se dieron cuenta?)