Existen, en la cama, diferentes tipos de hombres. A veces, basta con conocerlos un poco para reconocer el tipo. Otras veces, nos sorprenden (no siempre positivamente). He aquí una breve descripción de los principales tipos que he tenido el (no) gusto de conocer:
1- El apurado: El fin único y último es "acabar" con el asunto. No hay tiempo para previas, no hay lugar para besos en la espalda, o caricias. De hecho, no hay lugar para la mujer. Es todo "él, él, él". No lo recomiendo.
2- El
piruetero: Te lleva, te trae, te levanta, te tira. Parados, sentados, acostados, en el piso, en la pared y en el sillón. Así,
asá, y después con la pata para acá y para allá, y los brazos por aquí y por acá. Es demandante y a veces puede ponerte en situaciones de riesgo (de riesgo de quebrarte algo). Es bueno para ponerse en estado físico.
3- El divertido: El acto físico del amor (como diría
Ross) es para el divertido una oportunidad más para
reírse y pasarla bien.
Podés estar en el momento a
full y de repente hace algún comentario y salen las risas para todos lados. Suelen ser amantes ocasionales y sin compromisos, hombres que conocen del asunto y saben relajarse. Los
after sex con estos hombres suelen ser muy divertidos.
4- El preocupado: Si uno pudiera observar al preocupado desde afuera, notaría que toda su actitud transmite un único mensaje: "Quiero que acabes". Pareciera que el
garche es, para el preocupado, un trabajo cuya eficiencia se mide en la cantidad de orgasmos que pueda generar en su mujer. Suena como si fuera una suerte que te toque uno de estos, sin embargo, esta actitud de trabajador suele transmitirse a la mujer, generando el efecto totalmente contrario.
5- El violento: (aclaremos que usamos este término en una versión moderada y sin llegar al límite de la agresión al otro) Te tira frases como "Te gusta, eh?
Querés más?
Tomá, acá
tenés más". Suele haber un par de nalgadas, algunas palabras soeces (qué buena palabra!) y un ritmo fuerte. Es bueno cuando no se presenta constantemente. Eso sí, es necesario que la mujer que lo acompaña sepa que sólo se trata de un momento y de jugar un poco (lo que pasa en la cama, queda en la cama).
6- El enamorado: Te mira con cara de amor. Te trata con toda la suavidad del mundo. Te abraza, te acaricia, te cuida, te protege. No importa si no acaba, sólo importa que en ese momento los dos estén conectados. Es de los que te miran a los ojos y te dicen "sos perfecta..." y lanzan un suspiro que chorrea...
azúcar! Pueden ser demasiado, más cuando no son ni siquiera novios...
Podrán decir que a las mujeres no hay p.... que nos venga bien. Sin embargo, existe el perfecto: Tiene una mezcla de todos los anteriores. A veces sale
rapidito, a veces con piruetas de por medio. Un poco de diversión, un agregado de "soy
tusho mamita", un toque de amor y variaciones constantes.
Finalmente, a eso se reduce todo: nada en exceso, siempre en búsqueda de novedades y nunca, pero nunca, dejar que se convierta en un trabajo.
(Vale aclarar: muchas veces, un mismo hombre puede reunir a todos los tipos. A veces sucede por período, a veces por momento, a veces gano, a veces no... No siempre vuelo ni llego primero... ejem, perdón)