El otro lado de la cosa

Una cosa es conocer un país y una ciudad a través de tu empresa, que te cuida, te acompaña y te lleva en taxi a todos lados, y otra cosa es conocerla por tus propios medios (y presupuesto).

Desde el martes hasta el sábado pasado, conocí un Chile divino. Santiago me pareció una ciudad increíble, donde la policía llega en menos de un minuto a un accidente de autos, y la ambulancia en menos de dos. Me deslumbré con el orden y la prolijidad. Con la limpieza y la gente amable. Descubrí que están a millones de años de los argentinos. Y dije: deberíamos aprender de nuestros hermanos chilenos.

Pero claro, todo lo bueno termina y el sábado descubrimos, junto con mi compañera de ruta, que la realidad no siempre es la que se muestra, y que las primeras impresiones no siempre son las reales.

El sábado a la mañana decidimos partir a Viña, aprovechando el viaje, y conocer un poco más de este país tan groso y tan finito. Claro, esto ya corría por nuestra cuenta. Dejamos de estar bajo el paraguas protector de nuestra empresa.

Podrían describir en detalle la sucesión de eventos que acontecieron desde que pisamos Viña hasta que nos fuimos de Valparaíso al día siguiente. Podría contarles que nos robaron, se nos rieron en la cara y nos acosaron. Podría contarles que dormimos en un hotel de mala muerte, y que nos despertamos a las 4 de la madrugada con gemidos de una mina poco creíble y un tipo, evidentemente, poco efectivo en sus artes amatorias. Podría contarles muchas cosas.

Sin embargo, prefiero quedarme con la reflexión del comienzo. Cuál de las dos opciones es la real? Cuál de los dos países es el verdadero? Y yo diría que, lamentablemente, ambos son reales, y las diferencias existen en todos lados.

Comentarios

Luispower ha dicho que…
¿Qué reflexión? ¿Los chilenos son malos en la cama? Jijijiji!!!
Napoleón ha dicho que…
Tal cual Pau. Justamente esa diferencia de realidades es lo que hace que los pueblos sean lo que son. Tal vez en otros lugares (ej Suecia, Finlandia, Suiza, qué se yo...) esas diferencias sean casi inexistentes. Y eso también hace a la identidad de ellos.

Besos
El MeLLi ha dicho que…
Uh yo ni idea porque mas que al único Chile que fui es a Chile y Defensa a bailar a Moliere.
martin_mettica_joyas ha dicho que…
Creo que es como decís vos, existen las dos realidades. Fijate mismo acá en Capital Federal la diferencia entre Retiro y Puerto Madero. Y están pegados, y sin embargo son dos realidades completamente opuestas.
Lástima que te queda una imagen horrible de Chile, pero bueno, por lo menos hasta el sábado la habías pasado lindo.

Saludos!

Andrea
Marits ha dicho que…
Uy, yo viajo seguido a Santiago. Es realmente una ciudad muy hermosa, ordenada y prolija.
Pero el año pasado tuvimos que ir con un técnico de la empresa a dar unas conferencias en Viña. No puedo explicarte lo mal que lo pasamos.

Desde el vamos la ciudad no nos pareció muy bonita. No conseguiamos taxis para volver al hotel y cuando se daban cuenta que eramos argentinos nos maltrataban. El primer día quedamos varados en la Universidad donde teniamos que trabajar y no sabiamos como volver al hotel en bus.
Hasta que un hombre, que nos vio laaaargo tiempo tratando de conseguir un taxi, se apiadó de nosotros y nos llevó al hotel. Claro que después nos dijo que era argentino...

Hasta ahora nos acordamos y nos reimos. Pero supongo que eso pasa en todos lados. Creo que hay más de una realidad, muchas mas.
Anónimo ha dicho que…
Hola!

Soy de Viña y suelo leer tu blog.

La verdad es que siento en el alma que tuvieras un mal pasar por mi ciudad, ya que yo la prefiero cientos de veces por sobre Santiago. La calidad humana es bastante distinta, acá son humanos, allá robots. Respecto a que los trataran mal por ser Argentinos, supongo que se debe a la clásica rivalidad que surge en esta temporada, ya que las playas se llenan de sus compatriotas y al momento del flirteo seductor, el argentino le da patadas al chileno.

Pero claro, como esta es una ciudad que vive del turismo, siempre se va a aquerer exprimir hasta el último al ingenuo paseante que no conoce la ciudad, es un mal que tenemos que erradicar, pero una como ciudadana ya no le vienen con esos cuentos.

Saludos.
nat ha dicho que…
yo soy chilena, pero vengo a hablar desde lo que conozco de argentina (por suerte tuve el agrado de viajar a distintos lugares) y de chile.
como en todos lados tenes dos polos.
una cagada que te haya pasado lo que te paso, pero como en cualquier lado, son cosas q pasan, que no tendrian que pasar. pero eso ya va mas alla de nuestro entendimiento y nuestras ganas.
Forget ha dicho que…
Nunca fui a chile! Ya voy a ir.. me encantaria conocer..
Lady ha dicho que…
Coincido contigo. Todos los países tienen sus ambivalencias: sus cosas buenas y malas, sus lugares espectaculares y lugares por donde mejor ni pasar.
Chulian ha dicho que…
Sería un inutil si bardeara los chilenos, pero bueno. Laburo con ellos y, por más que cada vez que digan "ichu" en lugar de "issue", "iámprovichonin" en lugar de "provisioning" o alguna boludez, ta todo bien.

TUVE que dejarte un voto en el post de la carta, pero no por la presión que ejerciste, sino porque me pareció sencillamente genial. ¡Eso es amor, carajo!

Bueno, nada más. Besos.
Anónimo ha dicho que…
Lamentable lo que te pasó, coincido con varios en que eso se repite en todos lados, nada más ir al interior del país y decir que venis de Buenos Aires (porteño culeao).
Para mí es condición humana, sentirse parte de algo en detrimento de otro (los negros, los judíos, los maricas, los chilotes, los paraguas, los argentos, etc..)
Las realidades de cualquier país son infinitas y tienen que ver (sospecho que eso pasó) con el entorno, el nivel cultural, la idiosincrasia.
En aquellos lugares en que son parejas o niveladas para arriba será más sencillo, en Latinoamérica será lo que a vos te tocó vivir.

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