miércoles, 1 de octubre de 2008

No es Pedro, soy yo

El día que conocí a Pedro, todo cambió en mi vida. Yo no sabía que a partir de ese momento, nada volvería a ser igual. Todo empezó cuando nos vimos en el parque. Su mirada intensa me despabiló. Caminó hacía mi como si viera un sueño. Una piedra le hizo volver a la realidad y, desde el suelo, me dijo que no, que se había equivocado, que yo no era quién él creía. Sin embargo, sonrió, y agregó:

- Podriamos conocernos mucho mejor detras de aquel arbusto???

En ese momento dije que no, porque no me había depilado, aunque no sería la última vez que me propondría ocultarnos de la vista pública.Tras mi negativa , Pedro había perdido la sonrisa, pero no las ganas de conocerme, así que continuó con sus intenciones haciéndome una invitación a la que no pude negar:

- Subite a mi auto. Te voy a llevar a conocer un lugar que nunca en tu vida imaginaste.Tuve miedo, al principio, porque no sabía lo que me esperaba, pero algo me hizo decirle que si.

Entonces mire su entrepierna abultada y dije: "no puedo decirle que no". Nos subimos a su auto, que resultó ser un mini cooper de esos tuneados. Siempre dije que nunca saldría con un hombre con mini cooper, pero ya era tarde para bajarme.

"¿Será que cuando el bulto es pequeño, el auto es grande, y viceversa?", pensé. Ahora, la curiosidad me estaba jugando una mala pasada. Ya estaba dispuesta a ver, mínimamente, a dónde me llevaba.

Apenas nos subimos al auto, Pedro me miró con ojos brillosos y me dijo: "Esta noche... fiesta fiesta fiesta". De golpe, se me vino a la cabeza la imágen de aquella publicidad de Venus, con las milanesas de ajo fermentadas. Entonces, no pude evitarlo, y le dije:

- Que comiste hoy? -intentando prevenir cualquier imprevisto.

Y nunca me imaginaria lo que el me respondio: "Mondongo con salsa de Puerro"-dijo.

Entonces no pude evitar imaginar esas navidades de mi infancia cuando mi tia abuela Pocha nos preparaba ese peculiar platillo. Y entonces me acordé de lo que siempre me decía la Abuela Pocha: "Los hombres siempre dicen lo que nosotras queremos escuchar, pero pocas veces dicen lo que realmente necesitamos oir".

Miré a Pedro, y le dije:
- Vamos a tu casa.
Pedro me sonrió y me dijo:
- Bueno, vamos. Pero antes, tengo que decirte algo.

Me miro muy fijamente, lo note que se ponia nervioso y me dijo..."Vivo con mi abuela"

Era entendible, ahora, que pudiera bancarse el auto. Era entendible, también, que oliera a puerro. Tenía que pensar rápido una respuesta que me sacara de allí. Sólo atiné a decir: "Uhhh, me acabo de acordar que hoy tenia una colonoscopia urgente y no la puedo postergar. Que te parece si mejor nos vemos otro dia?"

El asintió con la cabeza, pero un dejo de decepción asomaba en sus ojos y me dijo:
Queres que te acompañe???

Mi cara se puso tiesa, no supe que responder, me dio tanta ternura que:
"Claro! Me encantaria... Asi me sostenes la mano mientras tanto..
Entonces subimos a su auto y al llegar a la clinica resultó ser que Pedro conocía a varias personas "es que acá vengo cuando me agarran hemorroides, por eso uso los asientos del auto con el acolchado especial que viste"

Yo le sonreí con mi mejor cara de poker y le dije "Bueno, al menos no te ha pasado nada de eso adelante... ¿o sí?"

Y el muy caradura me respondió.

"No ultimamente... Pero con todo lo que ya me ha pasado..."

Curiosa le pregunte: "Tuviste muchos problemas con eso?"

Y me dijo: "Uff, mira... Te cuento... Hace unos días, estuve trabajando en esto del baile del caño"- Oh, ¿eres bailarín?- Le pregunté.

- No, yo fui el caño.

Iba a responderle algo, con los ojos brillantes, pero justo me tocó el turno para la colonoscopía. ël vio mi mirada, y por eso me dijo "Vos relajá, ahí está la clave de todo. Después de un rato, se siente lindo."

No pude contener una sonrisa. Lo notó. Y acotó, sin ningún atisbo de delicadeza:

"No te preocupes, después te sigo contando lo del caño..."

Me soltó la mano, y me dejó ir al exámen. Cuando salí, él ya no estaba.

Pensé que nunca más iba a saber de él, pero cuando salí a la calle, vi su mini cooper estacionado. Empecé a buscarlo por todos lados, al grito de "Pedro! Pedro! Pedo! Se me escapó un pedo!! Pedro!"

Lo vi salir del local de comidas rapidas con una caja gigante de comida chatarra, ahi fue cuando me enamore de su sonrisa , a pesar de ese pedazo de perejil que destellaba en su paleta, el estiro sus brazos hacia mi y entonces me dijo

"En casa esta mi abuela... Por que no vamos a la tuya?"

Y alla fuimos, pero al llegar a mi casa me encontré con que había caído de sorpresa mi vieja y me esperaba con una torta en las manos.

"Hola! Te traje una torta!"

Miré a Pedro y miré a mamá, y me dije "no será un poco apresurado presentarlos???"

Pero Pedro evacuó todas mis dudas cuando se presentó él mismo:- Hola doña! Soy Pedro, el hombre que esta noche pretende agarrar a su hija y no dejarle un agujero sano"

Mi mama se ruborizo y procedio a retirarse, no sin antes estamparle la torta en la cara a Pedro, mientras este se reia.
Muerta de verguenza yo miré a Pedro y le dije:

"No era necesario que fueras así de rudo con mi mamá. Después de todo, quién te dijo que pensaba darte permiso para entrar por todos lados???"

Esa fue la primera crisis en nuestra relación que apenas llevaba unas horas. Ni un beso nos habíamos dado, y ya peléabamos por mi vieja.

Pedro, arrepentido, me dijo:- Perdón, linda, perdón. Esta noche, para compensarte, voy a bañarme en chocolate blanco...

Y ahi me puse contenta... El chocolate blanco es mi favorito. Y estabamos en lo mejor cuando sonó el telefono y escuche algo que amenazó con arruinarnos la noche:

"Soy yo, estoy yendo para tu casa con el vino que tanto te gusta, esperame en la cama". Era mi ex, el que unas semanas antes me habia pedido de volver y me costó muchisimo decirle que no.

Entonces junte coraje y le contesté "Disculpame tarado, pero quien te crees que sos para llamarme a la 3 de la mañana un sabado?! Ahora estoy ocupada, metete el vino en el orto..."

Corte y tire el telefono por la ventana. Volvi a la pieza, ya casi no me quedaba chocolate blanco y entonces le ofrecí que hiciéramos un "marmoladito". Indescriptible la cara de emoción de Pedrito (ya se había puesto cariñosa la cosa) ante mi propuesta. Se paró, me miró a los ojos y me dijo "Te queres casar conmigo?"

Y saco de abajo del chocolate un anillo, al mismo tiempo que se arrodillaba, dejando toda pegoteada la alfombra...

Y lo mire y no pude contener la carcajada:

- ¿Casarme? ¿¡ Casarme?! Jjajajajaja, salí, pescuezo!!

Y después de reirme, empecé a sentirlo. Algo raro me empezó a pasar. Sentí como de golpe, todo el chocolate, mas la colonoscopia, mas la torta de mi vieja, mas todas las emociones vividas ese dia se unian, generando un volcan a punto de estallar.

- Perdon, Pedro - le dije - Tengo que correr... al baño!!!

Y ahi me encerre toda la noche, mientras Pedro me preguntaba desesperado desde el otro lado si me sentia bien. Habia comido demasiado chocolate. Pedro media 2 metros 10 y pesaba mas de cien kilos. Hicieron falta 8 kilos de chocolate para cubrirlo.

Le conteste: "Si, mi amorcito, estoy bien. Me podés preparar un tecito?"

Pedro, desconcertado, no sabía qué hacer para que yo saliera del baño. Finalmente, decidió tirar la puerta abajo y ahí fue cuando me vió, tal como yo estaba: Con la sopapa en la cabeza, vestida con la cortina de baño y tomando shampoo en el vasito donde pongo el cepillo de dientes.

Evidentemente mi intoxicacion me habia hecho delirar y me creia "la reina de los fideos con tuco", festival popular que se realiza cada 4 de noviembre en Chapaleufú...
Pedro salió corriendo pero la llave de la puerta la tenía yo. Era parte del decorado del vestido. No tuvo más remedio que acercarse hasta donde estaba yo, y tarareando "you can leave your hat on" me convencio de hacerle un strip-tease, y asi logro robarme la llave. Salio corriendo, llamó a una ambulancia que llego rapidisimo y los médicos lo empezaron a atender al momento, porque se me había ido la mano con la temperatura de la fondue. Tenía quemaduras severas en algunas partes del cuerpo. Sí. "Partes".

Ya aliviado de su dolor, cuando se fue la ambulancia, recordó el estado en el que me había dejado. Algo tenía que hacer por mí.

Juntó coraje, y me dijo:

El shampoo de la abuela es mucho mejor que el que estás tomando, vamos para alla, quiero que conozcas a la nona. Yo, seguia delirando, y fuimos los dos para la casa de su abuela. Cuando llegamos encontramos a la nona en plena festichola, bailando con tres cubanos, una azafata, dos enanos chinos y una suricata parlanchina.

Justo en ese momento, la nona revoleo la pierna ortopedica que fue a pegarle al ventilador y se dió cuenta de que habíamos llegado.

- Hola, Pedro! Quién es esa chica tan linda que está con vos? Quiere sumarse a nuestra fiesta?

Mi espanto era gigante. Miré a Pedro, pensando internamente que nunca terminamos de conocer a quien tenemos al lado, y le dije:

- ¿Un platito de mondongo con salsa de puerro no habrá sobrado, no?

Entonces la vieja, que sera fiestera pero buenos modales no le faltan, nos sirvio dos platos enormes de mondongo con salsa de puerros. Al terminar el plato, mi estomago me recordó mi malestar anterior y Pedro que parecia que nunca terminaba de llenarse fue y busco otro plato enorme, dps paso por el baño y me trajo el vaso de la dentadura de su abuela y me dijo muy serio:
- si vas a tomarte el shampoo, tenes que ponerte la dentadura. Sino, se te van a caer todos tus dientes.

Entonces, me los probe, Pedro me miro y pude ver que se sentia todavia más enamorado, e incluso muy excitado, me miro con muchas ganas, parecia un lobo enjaulado. Yo me levante de la mesa, fui hasta donde estaba su abuela, pero en el camino él me agarro d un brazo y me llevo para la cocina. En pleno frenesí, tiramos 38 latas de ensalada jardinera, una prepizza y 5 esparragos.

En ese momento la abuela entró en la cocina y grito: ¡¡¡ DONDE ESTAN MIS DIENTES !!!!Buscamos y buscamos, entre arvejas, zanahorias, esparragos,que la salsa y el mondongo, los puerros, y nada.... los dientes no aparecian.

Pedro agitado, se sento y empezo a comer la comida caida, y yo nerviosa agarre la pierna ortopedica que estaba en la esquina , me pare enfrente de la abuela y le dije:

Pedro o la pierna!

La abuelita, que no sabia a cual elegir, titubeo unos instantes y termino por abalanzarse hacia mi al grito de "La piernaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa"

Pedro dijo entonces algo que me hizo darme cuenta de que lo nuestro no tenía futuro:

"No soy yo, sos vos"

12 comentarios:

Cecilia Fernandez dijo...

Quedó genial

Lauri dijo...

Oh Dios mío.
Oh Dios.

Glorioso.

Ronini dijo...

No pudo haber quedado mejor!! qué buena la idea!!
besos

wallyzz dijo...

Sabes que podemos lucrar tranquilamente con esto, No???

Abrazo negocio y beso

Prisss dijo...

Que bueno que quedó!
Divertido formar parte!
Saludos!

Carolina dijo...

Quedó buenísimo!!!

Yo no participé en este, che... La próxima será!

Lucas.- dijo...

waw!!! ya estoy en el topo ten !! jaja

Cameron West dijo...

parece uno de los relatos que escribo cuando cosecho.... jajajaja

...::Ameliah::... dijo...

Que exito, Tete!!!! =P

Natys dijo...

Quedó buenisimo!!!! Ya hasta le tomé cariño a Pedro.

Pura López dijo...

lo leiii sin saber que era post dinamico, es bueniiisimoooo!!!
:)

JuanT dijo...

Al parecer todo el mundo participó en esto...

Mal yo, que quedé por fuera, pero está bien interesante.

Saludos!