Maldito chat

Si hay algo que descubrí en este ultimo tiempo, post corte con el PA, es que el chat caga cualquier tipo de relación. A qué voy? A lo siguiente:

Cuando chateamos 24/7 con alguien, con alguien con quien estamos saliendo, no dejamos lugar para las sorpresas o para las charlas al momento de vernos. Porque, de repente, estás en la oficina y tu jefe te cagó a pedos. Qué hacés? Inmediatamente le contás, vía chat, a tu amorcito: "No sabés lo que me pasó! Mi jefe me puteó porque bla bla bla". Y listo, él seguramente te dará su opinión, tratará de levantarte el ánimo, y a otra cosa mariposa.

Y así con las cosas buenas, las cosas malas, y las cosas. Y que pasa? Que cuando te ves, ya te contaste todo. Qué te queda? Garchar y dormir. Y no, señores, así no va.

Las relaciones se fundamentan en mucho más que el sexo y el sueño en cucharita. Las charlas no son lo mismo en persona que por chat. Los gestos, los tonos, las formas, no se ven. Y también pasa que nos confundimos, mal interpretamos, y peleamos por pelotudeces cuando en realidad no se trata más que de teclados, y computadoras, y una red gigante que nos (des)une.

Cuando todo se había terminado con el PA, yo le pregunté (vía chat, por supuesto):
- Me extrañás?
- Y más o menos... porque te tengo acá todos los días... Extraño el sexo, pero a vos, no.

Si, una daga en el corazón.

(Che, se terminan los martes de Agustín, quedan unos dos post más. Quieren que les cuente la historia del PA???)

(Esto de contar historias y dejar ir a los fantasmas del pasado me ahorra sesiones y sesiones de psicologos y psiquiatras) [a los que, dicho sea de paso, nunca fui]

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