viernes, 18 de abril de 2008

De algo hay que morir

Cuestión que fuimos a comprar los elementos para la despedida de soltera de mi hermana. Si, mañana sábado se la hacemos. Y planeamos varias cosas para la ocasión. Entre ellas, un juego que incluye un consolador con vibrador.

Y claro, todas queríamos ir a comprarlo. Porque... teniendo una excusa tan válida, podemos entrar a un sex shop sin vergüenza y decir: "Quiero una pija gigante, que vibre y todo! Por favor, señor!"

Y estábamos en medio de la selección del señor que hemos dado en llamar "Mr. Big" cuando entra un proveedor del local y le entrega al dueño un paquetito. Un paquetito que el señor dueño abrió en el instante.

- Y? Te gusta el material?

- Seh... muy bueno! - contestó el señor dueño mientras procedía a probar el producto. Y ahí no más, se puso la máscara de sado, una de esas de cuero, con dos agujeros en los ojos y nada más.

Mamita querida! Que cagazo! Estuve a punto de salir corriendo!

- Chicas, ustedes tendrían que pedirles a sus novios. No saben lo que es! Les piden que las aten, y listo! Sensaciones maravillosas...

- Vos decís? - pregunté yo, mientras mi amiga seguía analizando los amiguitos expuestos.

- Si! Tienen que probar. Eso sí, no con cualquiera, eh? Mirá si te caga a trompadas mientras te tiene atada y no podés hacer nada...

- Claro... hay que tener cuidado... Igual, no es lo mío, eh? Pero gracias por el consejo... - le contesté

- Ustedes prueben, prueben y después vienen y me cuentan. Van a ver!

Y si... de algo hay que morir, pero definitivamente, del sado paso...

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